A pesar de que la morosidad de la cartera de crédito al consumo de la banca comercial ha mostrado un ligero incremento, éste ha sido marginal y se mantiene de buena calidad.

De acuerdo con información de la Asociación de Bancos de México (ABM), la morosidad de la cartera de crédito al consumo subió marginalmente de 4.3% en el 2016 a 4.6% en el 2017, al tiempo que este tipo de financiamiento creció 8.5% en el periodo y se ubicó en 981,000 millones de pesos.

“En el crédito al consumo, hubo mucha gente que perdió, por lo menos temporalmente, su capacidad de generar ingresos (por los fenómenos naturales del 2017), la cartera vencida en el crédito y de consumo pasó nada más de 4.3 a 4.6%”, explica Marcos Martínez, presidente de la ABM.

El organismo gremial ha detallado que es en créditos personales, que representa 21% de la cartera total de consumo y 210,000 millones de pesos, en los que se registra la morosidad más alta con 6.1%, cuando en diciembre del 2016 estaba en alrededor de 5.5 por ciento. Sin embargo, asegura que sigue en niveles bajos con un 163% de índice de cobertura.

En cuanto a las tarjetas de crédito, que representan 40% del total del crédito al consumo de la banca y un saldo de 400,000 millones de pesos, la morosidad fue al cierre del 2017 de 5.5% con una cobertura de 227 por ciento. Al cierre del 2016 era de alrededor de 5.0 por ciento.

“Las tarjetas este año (2017) crecieron su saldo a 8.0% y están llegando a 400,000 millones de pesos como cartera, lo cual representa 40% de los créditos al consumo, es la cartera más grande. Si vemos su morosidad, vemos que se ha comportado de una forma bastante estable, en noviembre del 2017 registró un nivel de 5.5%, que representa 50 puntos base más que hace un año, o sea, básicamente no hay un movimiento que se note”, precisa el líder de los banqueros.

Añade: “adicionalmente a eso, en noviembre del 2017 teníamos 2.27 veces la cartera vencida como provisiones; está reservada más de 200%, con lo cual nos sentimos muy tranquilos no sólo de su calidad, sino que si hubiera algún problema y perdiéramos toda la cartera que está vencida nos sobra más de 100% de ese monto, 127% después de cubrirlo”.

En lo referente al crédito de nómina, que representa 23% de la cartera de consumo con un saldo de 227,000 millones de pesos, la morosidad incluso bajó de 3.4% en el 2016 a 3.1% en el 2017, además de que cuenta con un índice de cobertura de 236 por ciento.

“Es el que más está impulsando la banca y más les está gustando a los clientes tenerlo, y a las empresas también, pues éste representa 23% de la cartera de crédito, esto es más que los créditos personales. tiene un crecimiento anual bastante bajo en contraste con otros de 3% y aquí la cartera vencida, el índice de morosidad en el año decreció, pasó de 3.4 a 3.1%, hubo una mejora en el índice de cartera vencida. Y su cobertura también es de 236% a noviembre, entonces otra vez las carteras son de muy buena calidad y reservadas”, destaca el banquero.

Finalmente, la ABM destaca que el crédito automotriz, que es de los más que creció dentro de la cartera de consumo y que hoy alcanza 118,000 millones de pesos, 12% del portafolio, presenta una morosidad de 1.7% y una cobertura de 194 por ciento.

“Tomemos en cuenta que aquí está la garantía del coche, entonces es de los créditos más bajos, porque también tenemos una muy buena garantía. Sin embargo, mantenemos una cobertura de la cartera de prácticamente 200%”, enfatiza.

En este sentido, Marcos Martínez afirma que las carteras de consumo muestran una calidad muy buena, poca morosidad y están muy estables y bien reservadas.