La presidenta de Santander, Ana Botín, sigue siendo optimista sobre la situación económica y sostiene que la gran crisis provocada por la pandemia del Covid-19  puede ser también “una gran oportunidad” para que España y Europa avancen hacia una economía más digital y ecológica.

Eso sí, advirtió que “el reto” para la Unión Europea está en cómo se usen los fondos del programa de reconstrucción, Next Generation, de 750,000 millones de euros.

Durante su intervención en un debate virtual dentro del Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés), que sustituye a los actos que otros años se celebraban en Davos (Suiza), Ana Botín explicó que en el pasado Europa ha demostrado que avanza y progresa con las crisis. Destacó que la situación de la banca ahora es muy diferente que en la crisis financiera del 2008, pues el sector bancario  cuenta con mayor liquidez y capital; “no hemos sido parte del problema, sino la solución”, resumió Botín.

Prudencia

Santander ha prestado durante la pandemia 1,000 millones de euros al día a pymes y empresas, citó a modo de ejemplo, y aunque consideró que el sector tiene que ser prudente porque la incertidumbre sobre la situación continúa, abogó por que la banca siga apoyando la economía.

En Europa, recordó, los bancos siguen siendo la principal fuente de financiamiento de la economía.

Competencia

En cuanto a la digitalización, Botín consideró igualmente que es una gran oportunidad para que los bancos crezcan y sus servicios lleguen a más gente, fomentando la inclusión financiera.

Sin embargo, insistió en que las grandes tecnológicas compiten en este terreno y lo hacen con condiciones más ventajosas que los bancos, sujetos a una regulación más estricta y con menor acceso a los datos.

Por eso reclamó una vez más que se apliquen las mismas reglas del juego para empresas que ofrecen un mismo servicio, aunque sean de sectores diferentes, y que se haga rápido porque solo así se podrá competir de manera justa.