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Sector Financiero

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“Bancos centrales, obligados a mejorar los sistemas de pagos”

La tecnología está transformando el mecanismo de pagos; por eso las entidades deben ir un paso adelante.

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Fernando Gutiérrez

Ante los desafíos que enfrentan los sistemas de pago a nivel global, los bancos centrales deben tener un papel más importante en la mejora de seguridad y eficiencia de ellos, por lo que la innovación es preponderante en su labor de garantizar la confianza requerida, indicó el gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Agustín Carstens.

En la revisión trimestral del organismo internacional, Carstens destacó que la tecnología en la actualidad incide en la transformación de los sistemas de pago, por lo que el ritmo de los cambios tiene que estar en la agenda de los formuladores de políticas públicas.

“La tecnología está transformando los pagos. La innovación digital está alterando los instrumentos (por ejemplo, el efectivo) e instituciones (como bancos) que históricamente han dominado los pagos”, explicó el exgobernador del Banco de México.

“Los bancos centrales tienen un papel central en los sistemas de pago, y los cambios en curso requieren que den un paso adelante y jueguen un papel más importante en la mejora de la seguridad y la eficiencia de estos sistemas”, agregó.

Carstens Carstens detalló que un sistema de pago es un conjunto de instrumentos, procedimientos y reglas para la transferencia de fondos, por lo que éstos son vitales para el funcionamiento de la economía: “Las transferencias seguras y eficientes apuntalan la compra y venta de bienes, servicios e instrumentos financieros”.

El funcionario del BIS acotó que si bien ha habido una evolución en los sistemas de pago para ser más rápidos y baratos, todavía tienen deficiencias importantes, especialmente los minoristas, como la falta de acceso y la coordinación para operaciones transfronterizas.

“Un gran número de personas tiene acceso limitado o nulo a un banco u otro tipo de cuenta para realizar pagos, especialmente en mercados emergentes y economías en desarrollo. Los obstáculos para abrir una cuenta incluyen altos costos y falta de documentación o confianza. Además, los pagos transfronterizos siguen siendo lentos, caros y engorrosos”, mencionó.

Respecto a los pagos transfronterizos, Carstens destacó que existe una preocupación global por la reducción de bancos corresponsales a nivel mundial, lo que pudiera generar un encarecimiento de las transacciones internacionales.

“El número de bancos corresponsales se redujo aproximadamente 20% entre el 2011 y el 2018. La retirada de los bancos corresponsales es una preocupación potencial porque podría generar costos más altos para los pagos transfronterizos, menos diversidad en los productos o servicios disponibles, incluso una pérdida de acceso al sistema bancario global, lo que a su vez podría conducir a mayor uso de redes de pago informales y no reguladas”, manifestó el funcionario del BIS.

De cara a las monedas digitales

Carstens indicó que ante el desafío de los bancos centrales de mejorar los sistemas de pagos, el BIS ha tomado el liderazgo para delinear una hoja de ruta sobre cómo hacerlos más eficientes y de menor costo.

En este contexto, el funcionario de origen mexicano no dejó de mencionar el análisis que comienzan diversos bancos centrales para crear sus monedas digitales, proyectos que, según Carstens Carstens, requieren accesibilidad, conveniencia, resistencia y privacidad.

El funcionario del BIS detalló que este organismo ha creado su centro de innovación que cuenta con un triple mandato: identificar y desarrollar una visión respecto a la tecnología financiera; la exploración de desarrollo de bienes públicos para mejorar el funcionamiento del sistema financiero y, tercero, ser un punto focal para una red de expertos de bancos centrales.

Según el funcionario, a finales del 2019, el centro comenzó operaciones en Singapur, Suiza y Hong Kong.

Áreas y desafíos

• La tecnología hace que los pagos nacionales sean más rápidos, seguros y baratos.

• Más de 1,700 millones de personas en el mundo usan el efectivo como único medio de pago.

• Falta coordinación entre naciones para mejorar pagos transfronterizos.

• 6.8% de la transacción es el costo promedio del envío de una remesa en todo el mundo.

• 20% se redujo el número de bancos corresponsales en el mundo entre el 2011 y el 2018.

Fuente: bis con base en otros organismos

fernando.gutierrez@eleconomista.mx

Fernando Gutiérrez

Fernando Gutiérrez es editor de EconoHábitat

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