Ángel Ron, expresidente de Banco Popular se presentó a su comparecencia ante el Congreso como víctima por su sucesión por la caída de la entidad.

El presidente del banco desde finales del 2004 hasta febrero del 2017 acusó al exconsejero Antonio del Valle de desestabilizar el banco para controlarlo “a bajo precio” y reveló que Emilio Saracho le anticipó que montaría una “tómbola” con Popular y que infundiría pánico a las autoridades y a los accionistas. “Mi sucesor me manifestó no conocer los fundamentos sobre banca comercial. Es como si se conduce un avión comercial, como si fuese un caza. Al final llega al aeropuerto, pero los pasajeros y la tripulación mueren”, ejemplificó Ron.

El expresidente de Popular también aseguró que su sucesor le anticipó que quería reflotar la entidad con una ampliación de capital o una venta a bajo costo.

“Y si no lo conseguía, me dijo que montaría una tómbola”, afirmó. También señaló que Saracho manifestó a varios directivos su confianza de que el gobierno facilitaría la liquidez necesaria al banco para evitar su caída, algo que finalmente no ocurrió.

Ron, que acudió con tres representantes del despacho Choclán Abogados, llegó a decir que Saracho amenazó con “estrellar el avión en la puerta del Banco Central Europeo” y sembró dudas sobre posibles conflictos de interés por contratar a JPMorgan, firma de la que procedía Saracho. Ron no nombró en ningún momento a Saracho, en todo momento se le refirió como su “sucesor”.

A quien sí citó fue al exconsejero Antonio del Valle. El expresidente de Popular acusó al grupo de inversionistas mexicanos encabezado por Del Valle de querer controlar el banco “a bajo precio” e indicó que Saracho conocía las “intenciones” de estos accionistas.

“Es legítimo echar a un presidente, pero no en un proceso que pone en riesgo a la institución”, criticó. Ángel Ron también defendió que cuando dejó Popular gozaba de liquidez y solvencia superiores a los mínimos requeridos por las autoridades. El expresidente de la entidad afirmó que perdió 1 millón de euros con la resolución en junio del 2017 y se posicionó del lado de los accionistas. “Estoy perplejo por la situación”, dijo.

El expresidente criticó con dureza la decisión de la Junta única de Resolución de resolver el banco en junio del 2017.

Es penoso que 300,000 accionistas hayan perdido todo su dinero sin un justiprecio. Pidió una investigación profunda para encontrar a los responsables de la caída del banco. Ron inauguró la sesión del jueves de la comisión en el Congreso de los Diputados que investiga la crisis financiera.

Los diputados centraron sus preguntas al expresidente de Popular durante 12 años sobre la política del banco para financiar el sector inmobiliario, que empachó el balance de la entidad de ladrillo y que fue el foco de las dudas del mercado. Ron defendió que las cuentas que Popular presentó durante su mandato reflejaban la imagen fiel y negó “ocultación de cualquier naturaleza”.