Para el 2019, el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Pronafim), dependiente de la Secretaría de Economía, tendrá un presupuesto de 156 millones 747,435 pesos, cifra sustancialmente superior a la que se otorgó a dicho esquema durante el 2018,  cuando sumó 8 millones 318,300 pesos.

Durante parte del gobierno de Enrique Peña Nieto se dudó sobre la continuidad de dicho esquema. Sin embargo, de acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el 2019, se confirma que seguirá. Y no sólo eso, además la mayor parte de su presupuesto se irá para subsidios, cuando en años anteriores prácticamente no se destinaron recursos para este rubro.

Según el PEF 2019, de los 156 millones de pesos asignados a este esquema, 150 millones serán para subsidios, mientras que apenas 6 millones de pesos serán para gastos de operación. En el 2018, de los 8.3 millones de pesos asignados a este esquema, sólo 380,000 pesos se fueron a subsidios, y el resto a gastos de operación.

El Pronafim es un esquema que dispersa microcréditos a los empresarios por medio de instituciones financieras enfocadas a las microfinanzas, la mayoría sociedades financieras de objeto múltiple. Asimismo, trabaja esquemas de subsidios mediante capacitación a los microempresarios.

Su objetivo general es “otorgar servicios de microfinanzas con mejores condiciones a las y los microempresarios, promoviendo la creación de unidades económicas y el incremento de la productividad de las ya existentes”, según los aspectos generales del esquema.

Las líneas de financiamiento que otorgan a los intermediarios financieros para la dispersión de microcréditos no provienen del PEF, sino de dos fideicomisos que opera el mismo esquema, los cuales cuentan con recursos del orden de 3,000 millones de pesos.

En el año anterior, al tener una partida mínima para subsidios, los cuales sí provienen del PEF, el programa se enfocó en la operación de sus dos fideicomisos para continuar con sus líneas de fondeo a instituciones de microfinanzas.

Tan sólo de enero a septiembre del 2018, el Pronafim destinó, por medio de sus líneas de fondeo estratégicas, a intermediarios, es decir, cuentan como condicionante la capacitación de microempresarios, 397,592 microcréditos. Asimismo, en dicho periodo se autorizaron 37 líneas de fondeo por un monto de 897 millones de pesos.

Incertidumbre

Pero para el 2019, la situación podría ser diferente, ante la eliminación de algunos esquemas de apoyo a los microempresarios, pues el Pronafim podría enfocarse a la entrega directa de microcréditos sin intermediarios.

Fuentes dentro del programa afirmaron que todavía se trabaja en las reglas de operación de dicho esquema para el 2019, con el fin de conocer si la partida en el rubro de subsidios será de apoyos directos, sin participación de intermediarios, o si seguirán como se han manejado tradicionalmente, es decir, apoyos otorgados para profesionalizar tanto a los microempresarios como a las instituciones de microfinanzas.

Hace algunos días, la Secretaría de Economía informó que Ana Bárbara Mungaray Moctezuma será la nueva coordinadora general del Pronafim, en sustitución de Cynthia María Villarreal Muraira, quien asumió el cargo desde junio del 2015.

Mungaray Moctezuma es licenciada en Economía por parte de la Universidad Autónoma de Baja California, además cuenta con una maestría en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de California.

Según lo informado por la Secretaría de Economía, además de proveer de microcréditos, el Pronafim estará enfocado a fortalecer las capacidades de negocios y habilidades socioemocionales de las microempresarias del país.

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