La madrugada del 9 de agosto pasado, las noticias generadas en Uruapan, ahí donde se une la región de la Tierra Caliente y la Meseta Purépecha, contaban una historia más de terror: 19 personas asesinadas; algunos cuerpos los colgaron de un puente y otros más los descuartizaron. Más de uno dijo o escribió: el terror ha vuelto, pero, en realidad, la inseguridad en esa entidad mantiene un crecimiento constante desde el último tercio del gobierno del presidente Vicente Fox.

El año pasado se cometieron en esa entidad tres asesinatos dolosos diarios; durante los primeros siete meses de 2019 la frecuencia fue igual.

De acuerdo con los registros de la Secretaría de Gobernación, a partir de 2005, cuando se registró una tasa de 10.09 asesinatos dolosos por cada 100,000 habitantes, comenzó la escalada de violencia. Al cierre de 2018 el registro fue de 26.20 muertes de ese tipo por cada 100,000 habitantes, es decir el asesinato doloso creció 159.66 por ciento en los últimos 13 años.

Desde el último año del sexenio del presidente Vicente Fox, 2006, hasta el último de Enrique Peña Nieto, (2018), salvo en el periodo entre 2009 hasta y 2012, la tasa anual de homicidios en Michoacán ha sido superior a la media nacional. En 2018 la tasa nacional fue de 21.15 y la estatal de 26.20.

Desde el sexenio del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000) hasta la fecha, la lucha entre carteles del narcotráfico explica parte de la escalada de violencia. Hasta 2000 prácticamente eran tres los carteles que operaban en la entidad: Mileno, Golfo y Colima. Durante el sexenio del presidente Vicente Fox tuvieron presencia el de Sinaloa, Milenio, Tijuana, Colima, Golfo, Zetas y la Familia Michoacana.

Durante el gobierno de Felipe Calderón operaron el de Sinaloa, Zetas, Familia Michoacana y Caballeros Templarios. En el de Enrique Peña Nieto la Familia Michoacana, Caballeros Templarios y Cartel Jalisco Nuevo Generación (CJNG) y Los Viagra.

Precisamente ahora, al inicio del sexenio del presidente López Obrador se le atribuye la escalada de violencia a la lucha entre el Cartel Jalisco Nueva Generación y los Viagra. Operan con estructuras más reducidas que eso, como La Tercera Hermandad.

Edgar Guerra: es una entidad abandonada

El investigador del Programa de Política de Drogas del CIDE, Edgar Guerra explicó que regiones enteras en Michoacán han transitado por el narcotráfico desde hace al menos 40  años, por lo que  el problema de la economía ilícita no es de ayer, ni del sexenio pasado, incluso ni de los 12 años que llevamos de narcotráfico en nuestro país.

El especialista refirió que el problema comienza con aventuras de lobos solitarios que de pronto necesitaron generar algún tipo de recurso y sembraban marihuana o incluso la transportaban hacia el norte del país, siendo pequeñas redes de casi, casi familiares, de amigos que  se mantuvo durante mucho tiempo, que en realidad generaba un beneficio que se traducía en dineros.

En tanto, el Estado mexicano, “el ogro filantrópico del México Posrevolucionario” jampas llevó a esas comunidades políticas públicas de desarrollo social. No llegaban recursos, no llegaban las mismas instituciones, había localidades que ni policías tenían, entonces era vivir al margen y era generarse los propios recursos para de alguna o de otra manera subsistir.

Eso permite entender la dimensión del problema actual, porque ya no se trata solamente de que hay narcotráfico, sino que no hay condiciones estructurales para dar empleos para dar educación, para dar salud y que definitivamente, hace que el problema tenga consecuencias gravísimas.

Alejandro Hope: el recrudecimiento de la violencia es similar a los de 2006 y 2014

Para el analista en temas de seguridad, Alejandro Hope, la violencia ocurrida en los últimos días en esa entidad está asociada con múltiples factores, como la disputa entre el CJNG y Los Viagras, este último resabio del movimiento de autodefensas ocurrido entre 2013 y 2014 y que tuvo una deriva abiertamente criminal.

Desde su perspectiva, el fondo de este problema es que Michoacán padece una debilidad institucional porque sus autoridades no han acabado de construir a su policía. No hay capacidad de procuración de justicia y se han vuelto adictos, en cierta medida, a la intervención federal.

Por ello, añadió, mandar a la Guardia Nacional a esa entidad no cambia gran cosa, pues no hay más despliegue, ni personal del que realmente había y en muchas zonas se exacerba la dependencia de esa entidad hacia la delegación, disminuyendo las capacidades locales.

Las intervenciones federales en Michoacán han generado iniciativas para la construcción de capacidades locales, el estado ha sido políticamente muy convulso desde hace mucho tiempo, ha habido una complicidad importante en las élites económicas y políticas del estado con grupos criminales y no ha logrado romper esa estructura de corrupción, subrayó.

Hope recalcó que el recrudecimiento de la violencia en Michoacán es similar a los de 2006 y 2014, pues en ambos existía un grupo local dominante que era La Familia y luego Los Caballeros Templarios: un escenario de conflicto y de fragmentación en el que la debilidad institucional que ha habido en todos los sexenios hace más compleja la intervención del gobierno.

Salvador Maldonado: No se han desarticulado a grupos delictivos

El investigador de El Colegio de Michoacán Salvador Maldonado Aranda expuso que dos factores explican el crecimiento de la violencia en la entidad: por un lado, las acciones de la federación no han podido desarticular los grupos del crimen organizado y, por otro, los ajustes realizados por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para tratar de generar condiciones de seguridad en el país.

Explicó que, con la intervención del gobierno federal, en 2014, luego del surgimiento de las autodefensas, se generaron expectativas de que se podría terminar con Los Caballeros Templarios, pero al concluir la incursión, en 2015, quedaron sin desarticular remanentes del crimen organizado que, se reagruparon.

El incremento de la violencia a partir de 2017 se explica por el empoderamiento de esos grupos. Lo que estamos viendo es una disputa sangrienta de los grupos organizados por mantener una hegemonía en el estado, lo cual está costando muchas vidas, particularmente porque en esos grupos hay muchas alianzas y traiciones.

Por otro lado, con la llegada del nuevo gobierno federal ocurrió una desarticulación muy fuerte de los cuerpos de seguridad federales y estatales debido a que la Policía federal y las fuerzas armadas que tenían presencia en la entidad replantearon sus funciones, lo cual generó huecos propicios para disputas entre criminales.

Dijo que la presencia de la Policía federal hasta diciembre de 2018 por lo menos aparentemente estaba conteniendo la operación de los grandes cárteles del narcotráfico en la entidad y las disputas entre los mismos.

No hay coordinación en materia de seguridad entre el estado de Michoacán y el gobierno federal. Constantemente el gobernador Silvano Aureoles y funcionarios federales se lanzan preguntas desde sus posiciones en materia de seguridad.

Recalcó que las movilizaciones de los grupos de autodefensas en la entidad dejaron claro que lo que se tenía que fortalecer es a los cuerpos de seguridad estatales para poder evitar una serie de ciclos de violencia que habían mostrado los carteles anteriores con procesos de cooptación.

Sin embargo, esta lección parece no haberse aprehendido porque después de la intervención federal con el nombramiento de un comisionado federal, no se logró tener un buen proceso de incremento de policías estatales con procesos de certificación y control de confianza.

Michoacán siempre ha estado debajo de las recomendaciones de la ONU en cuento a número de policías por determinado número de habitantes y eso de sebe a que a la población no le interesa ser policía en las condiciones que allí operan los cuerpos de seguridad

David Ramírez: deben aceptar que el uso de la fuerza no es la salida

El Coordinador del Programa de Seguridad de México Evalúa, David Ramírez, expuso que el gobierno federal actual ha tomado la misma estrategia que sus antecesores para tratar de generar condiciones de seguridad en Michoacán.

Básicamente lo que está haciendo es incrementar la presencia de los elementos federales con la Guardia Nacional (GN).

Dijo que fracasó la estrategia de Calderón y la decisión de Peña Nieto de enviar a un Comisionado federal terminó empeorando la situación.

En su opinión, el gobierno del presidente López Obrador debe aceptar que la vía militarizada, por medio de la GN o elementos del Ejército, no es la solución porque gran parte de la violencia es posible por la debilidad institucional, tanto de las policías locales como en la Procuración e impartición de Justicia.

En su opinión se debe trabajar en diferentes frentes como la reinserción social, evitar la proliferación de armas y no solamente meter fichas militares al tablero.

Además, dijo que debe tomarse en cuenta que Michoacán es una entidad particularmente complicada por su geografía y el peso específico en la geopolítica del tráfico de drogas. No sólo es un lugar importante para el trasiego de drogas, sino que cuenta con el puerto de Lázaro Cárdenas, por donde llegan insumos para la producción de drogas químicas.

El especialista comentó que a pesar de que el gobierno ha invertido mucho en el estado no ha resultado en un incremento en las capacidades institucionales de la Fiscalía General del estado o de la Policía estatal y menos de las municipales. Al contrario, estamos viendo que todavía hay un tema de vulnerabilidad institucional importante.

Dijo que hay casos específicos como la región de Apatzingán que llevan muchos años asoladas por la delincuencia organizada y donde incluso la violencia que empezó estrechamente relacionada con el narcotráfico a evolucionado a otros problemas distintos.

Destacó que en Michoacán se está tomando la misma estrategia para tratar de generar condiciones de seguridad que ya se utilizó en otros lados y no dio buenos resultados. Se está repitiendo lo que se hizo en otros sexenios y básicamente es incrementar la presencia de los elementos federales.

Carteles de manufactura michoacana

La Familia Michoacana

  • Es una derivación de la organización conocida localmente como La Empresa, fundada en 2000 por Nazario Moreno González alias El Chayo y José de Jesús Méndez, alias El Chango Méndez, aunque posteriormente udo de sus líderes más visibles fue Servando Gómez Martínez, aluias La Tuta.
  • Caballeros Templarios

  • Fue fundado por Servando Gómez Martínez y Enrique Blancarte, luego de que se separaron de La familia Michoacana. 

Los Viagra

  • Es una derivación e las autodefensas seguidoras de Estanislao Beltrán, alias Papa Pitufo. Entre sus lideres destaca Nicolás Santana Sierra El Gordo.

Otros

  • Células delictivas como las de El Brazo de Oro, El Grupo del Cenizo, El Grupo del Gallito, la Nueva familia Michoacana y el grupo de El metro.