Phoenix. Un comité del Senado de Arizona aprobó una iniciativa que autorizaría a esta entidad a invertir 30 millones de dólares, para instalar una red de vigilancia de alta tecnología cerca de la frontera con México.

La medida, aprobada el lunes por el Comité Senatorial de Gobierno y Medio Ambiente, propone adquirir una red de 30 radares y cámaras infrarrojas para enviar imágenes en tiempo real a Internet, de áreas a lo largo de la frontera con México.

Las imágenes de las cámaras estarían disponibles para cualquier persona con una computadora enlazada a Internet.

El voto en el comité promueve la iniciativa a otro comité de procedimientos, antes que la legislación sea debatida por el pleno del Senado en las próximas semanas.

El senador estatal republicano, Bob Worsley, promotor del proyecto, explicó que las cámaras servirán para que los residentes de Arizona y el resto del país puedan verificar si existe o no seguridad a lo largo de la frontera entre Arizona y México.

El nuevo sistema de vigilancia supervisaría si se registra o no el cruce de inmigrantes indocumentados y traficantes de droga.

Worsley dijo que se espera que el Congreso apruebe algún tipo de propuesta de reforma migratoria que incluya un compromiso para que el Departamento de Seguridad Nacional asegure la frontera.

Explicó que la instalación de las cámaras permitiría verificar si el gobierno federal cumple su compromiso de asegurar la frontera.

Worsley promueve el uso de una tecnología que sería provista por la compañía SpotterRF, que fabrica cámaras y radares para ayudar al ejército estadounidense a detectar enemigos en Afganistán.

Cada dispositivo de radar puede monitorear más de 250 hectáreas, con una especialidad en la detección de tráfico de seres humanos caminando, explicó el Legislador.

Agregar una cámara infrarroja a esto, una célula, un panel solar y una batería en un pequeño remolque y se tiene una estación de monitoreo que es muy rentable , aseguró Worsley.

En la propuesta original se sugirió colocar esos dispositivos a unos 30 kilómetros al norte de la frontera, pero en la votación del lunes en el comité, el senador republicano Gail Griffin, insistió en que fueran colocados mucho más cerca.