Las transferencias de dinero que obtienen los hogares en México por diferentes programas sociales, como las Becas Benito Juárez, Pensión para el Bienestar, entre otros, fueron menos redistributivas el 2020 en comparación con el 2018, reveló el Instituto de Estudios sobre Desigualdad (Indesig). 

Máximo Jaramillo, investigador del instituto, señaló que si bien los hogares que reciben estas transferencias pasaron de 28 a 30% el año pasado, la redistribución de los recursos de estos programas fue menor, de acuerdo con los datos de la ENIGH 2020

Por ejemplo, en el 2018 los hogares del primer decil, es decir, los de menores recursos, recibieron 23% de los recursos de estas transferencias, porcentaje que disminuyó a 10% el año pasado, mientras que en los hogares más ricos, del Decil X, pasaron de 2 a 7% en el mismo periodo. 

“En el 2018, la política social era poco progresiva y, para el 2020, ya casi no tiene efectos progresivos”, declaró durante su participación en la Mesa de Análisis de la ENIGH 2020 en la Cámara de Diputados. 

De acuerdo con el análisis, el monto total que se destinó a programas sociales aumentó de 27,060 en el 2018 a 41,685 millones de pesos el año pasado, lo que representa un incremento de 54%; sin embargo, en el desagregado por deciles, se observó que en el primer decil se registró una disminución de recursos de 32% al pasar de 6,318 a 4,285 millones de pesos en dos años. 

Caso contrario sucedió en las familias más ricas de México. En el 2018, por programas sociales captaron alrededor de 592,000 pesos, lo que aumentó en 368% el año pasado a 2,768 millones de pesos.

“El 50% de la población con más ingresos captó 84% del aumento de la masa monetaria de las transferencias (…) nos preocupa la baja cobertura, nos preocupa la distribución menos progresiva del monto que le llega a cada hogar”, dijo Máximo Jaramillo. 

Julio Santaella, presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), destacó que las transferencias que hizo el gobierno hacia los hogares mexicanos, vía los programas sociales, fueron insuficientes para compensar la caída que se observó en los ingresos totales de los miembros del hogar. 

De acuerdo con la ENIGH 2020, la crisis sanitaria y económica provocada por el Covid-19 tiró los ingresos de los hogares mexicanos el año pasado. En el 2020, el ingreso corriente trimestral fue de 50,039 pesos, lo que representó una caída de 5.8% respecto al 2018. 

ana.martinez@eleconomista.mx

kg