La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) debe poner orden en los criterios que están aplicando jueces y magistrados bajo el pretexto del garantismo del Nuevo Sistema de Justicia Penal, dado que para los secuestradores e integrantes del crimen organizado, decir que fueron “torturados” es un sinónimo de libertad, aseveró Isabel Miranda de Wallace.

La presidenta de Alto al Secuestro afirmó que tanto impartidores de justicia como peritos no están aplicando normas internacionales como las que intervienen en el Protocolo de Estambul, manual que hace referencia a la tortura y otros tratos crueles e inhumanos, lo que en automático aplica a favor del agresor o victimario.

La activista social, al dar a conocer el informe tradicional del secuestro en el país, dijo que en lo que va de la actual administración federal van 10,242 secuestros, y en el mes de octubre se perpetraron 185 privaciones ilegales de la libertad, cifra similar a la del mes de septiembre pasado; sin embargo, explicó que donde ha habido retroceso es en las capturas.

En conferencia de prensa, Miranda de Wallace dijo que las “estrategias defensistas que secuestradores y otros delincuentes utilizan para evadirse de la justicia son recurrir a denunciar la tortura, y todos ellos han encontrado un nicho en la Ley General de Tortura y en los criterios de muchos jueces que por desconocimiento o falta de pericia no investigan la tortura de manera adecuada”.

Agregó: “Pareciera que decirse torturado es sinónimo de libertad, ya que la prueba denominada Protocolo de Estambul, que es un elemento para determinar si existió o no tortura, no se aplica de acuerdo con los estándares internacionales. En la práctica cualquier médico o psicólogo a elección del detenido argumenta tortura y éste puede emitir un dictamen y con ello abrir la puerta para que su cliente sea liberado”, argumentó.