La corrupción en las cárceles y la saturación, además de las malas condiciones de seguridad, eran una bomba de tiempo para que el sistema se pervirtiera, advirtió Alejandro Martí, presidente y fundador del Sistema de Observación para la Seguridad Ciudadana (México SOS).

En entrevista telefónica declaró que es de todos conocida la corrupción en las cárceles y el Estado ha actuado muy lentamente .

Denunció que desde hace varios sexenios no se ha efectuado una inversión seria en los centros de reclusión y en un país trabajar para erradicar a la delincuencia organizada y mejorar las condiciones de estos centros es tarea necesaria.

Por otro lado, puntualizó que es poco efectivo en la estrategia contra el narcotráfico revolver reos del fuero común con los de alta peligrosidad, ya que en un espacio hacinado es obvio el aprendizaje de estrategias de los narcos.

Aunado a lo anterior, expuso que las cárceles estatales no deberían albergar a traficantes de drogas, porque estos espacios de reclusión no tienen herramientas contra la delincuencia organizada.

Martí destacó que los ocho penales que el presidente Felipe Calderón anunció que estarían listos luego de los acontecimientos del 19 y el 21 de febrero, durante los cuales 44 personas fueron asesinadas en el Penal de Apodaca y otras 30 se fugaron, en complicidad con funcionarios penitenciarios, vienen planeándose desde el 2008, por lo que ya llevan un retraso considerable.

El empresario y activista resaltó que el nivel de corrupción de las cárceles es impresionante en todas las entidades y existen bombas de tiempo en centros de reclusión ubicados tanto en grandes ciudades como en pequeños pueblos y rancherías.

[email protected]