Con un Apatzingán blindado por soldados y federales, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, anunció que se aplicarán 3,000 millones de pesos en la zona de Tierra Caliente y la Meseta, en el estado de Michoacán, para hacer frente a los altos niveles de pobreza.

Robles Berlanga informó que en total serán 30 los municipios que se integrarán a la Cruzada Nacional Contra el Hambre, en apoyo a la estrategia para el desarrollo integral de Michoacán, estado convulsionado por la violencia y el crimen organizado.

Reconoció que más de 60% de la población que habita esta parte del estado vive en condiciones de pobreza extrema, equivalente a 766,000 personas, además, 70% cuenta con ciertas carencias en la seguridad social, 30% no habita en viviendas adecuadas y carece de alimentación adecuada.

Detalló la funcionaria federal que se instalarán 400 comedores comunitarios para personas que viven en marginación, lo que permitirá el acceso a la alimentación a 40,000 michoacanos; serán establecidas 48 tiendas Liconsa y serán puestos en marcha programas de prevención del delito.

Asimismo, se otorgarán apoyos del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), la cobertura universal para adultos mayores con una ayuda mensual de 580 pesos y seguro popular para 128,000 jefas de familia.

Rosario Robles aseguró que la nueva estrategia del gobierno federal está enfocada en regresar la paz a Michoacán, a través de un programa de desarrollo social junto con el de seguridad.

Por su parte, el gobernador del estado, Fausto Vallejo, afirmó que gracias al apoyo de las fuerzas federales se está avanzando en el restablecimiento del Estado de Derecho en la entidad.

Mientras que Alfredo Castillo, Comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral del estado, informó que fue una instrucción del Presidente atender una zona focalizada donde se vive el mayor conflicto de seguridad.

Sin embargo, destacó que existe una diferencia en la estrategia federal con las de anteriores gobiernos, ya que ésta atacará las causas sociales y al mismo tiempo, la seguridad.

Robles Berlanga tuvo una reunión a puerta cerrada con el gobernador Fausto Vallejo y con el presidente municipal de Apatzingán, Uriel Chávez.

veronica.macias@eleconomista.mx