El presidente municipal de Apatzingán, Uriel Chávez Mendoza, regresó al ayuntamiento la mañana de este jueves; ello ante la falta de autodefensas en el lugar, sin embargo, sólo fue un par de horas y luego se retiró.

En la presidencia municipal sólo se encontraban integrantes del Consejo Ciudadano Responsable de Impulsar un Sano Tejido del Orden Social (CCRISTOS), quienes reprocharon a la Policía Federal haber permitido la entrada de Chávez Mendoza al recinto.

El presidente municipal ingresó al ayuntamiento, habló con algunos trabajadores y posteriormente comentó ante algunos medios locales que no dejará la alcaldía pese a la presión de grupos de autodefensa.

Chávez reiteró la acusación en contra del padre Gregorio López, de encabezar las movilizaciones en su contra y provocar la desestabilización en el municipio de Apatzingán.

Mientras que integrantes del CCRISTOS denunciaron que es extraño que este jueves haya amanecido sin integrantes de las autodefensas en la alcaldía municipal.

Cabe recordar que el lunes pasado los grupos de autodefensa tomaron la presidencia municipal y exigieron la salida del alcalde, acusándolo de tener vínculos con Los Caballeros Templarios.

Mientras que el miércoles pasado el padre Goyo presentó una denuncia ante el Ministerio Público por difamación contra el alcalde Uriel Chávez. El religioso además denunció que el edil ha amenazado de muerte a por lo menos 80 personas en esa localidad. Mientras que la regidora panista Rebeca Contreras acusó también al edil de amenazar a todo el cabildo desde el inicio de su gestión.

La panista relató que el lunes pasado Uriel Chávez ordenó a los empleados del cabildo acudir a la plaza principal a manifestarse en su favor y portar pancartas en contra de los grupos de autodefensa y del padre Goyo.

Antes no podíamos hablar, todos estábamos bajo las órdenes de una organización criminal. Ahorita nos sentimos un poco más libres, porque antes estábamos sujetos a alguien que nos tenía amenazados , dijo la regidora, a quien le asesinaron a su hermano Octavio Contreras, luego de que éste tuviera una discusión con el priísta.

veronica.macias@eleconomista.mx