La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) liberó 19 aves canoras y de ornato cerca del Área Natural Protegida conocida como El Jabalí, en Colima, aseguradas a una persona que no presentó el permiso de comercialización.

Los ejemplares reinsertados a su hábitat natural son siete gorriones mexicanos (Carpodacus mexicanus), cuatro chirinitos o piñón encapuchado (Carduelus notata), dos jilgueros, dos cenzontles norteños (Mimus poliglottos), dos mulatos y dos azules, precisó.

El delegado de la Profepa en Colima, Alberto Eloy García Alcaraz, explicó que aun cuando dichos ejemplares no están sujetos a algún grado de protección, su captura y extracción deben ser autorizadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

El aseguramiento de las aves se efectuó porque la persona no presentó el comprobante de registro en el padrón de prestadores de servicios vinculados a la comercialización de ejemplares, partes y derivados de vida silvestre, de acuerdo con un comunicado de la Profepa.

García Alcaraz refirió que el pasado 4 de enero, la procuraduría aseguró las aves a un comerciante que pretendía venderlas a transeúntes en pleno centro de la capital del estado, sin acreditar su legal procedencia y posesión.

El funcionario de la Profepa en Colima dijo que la liberación de las 19 aves se determinó en virtud de que son ejemplares juveniles y habían sido capturados recientemente.

Por ello se procedió a liberarlas en el Área Natural Protegida El Jabalí, donde hay poblaciones de su misma especie, así como de otras similares y en donde está garantizada la existencia del agua y la comida.

Explicó que esa zona fue creada para apoyar la conservación y reproducción natural de las especies silvestres, así como para preservar su hábitat.

Detalló que esa área de protección forestal y refugio de la fauna silvestre está conformada por selva mediana subcaducifolia, y es refugio de fauna silvestre variada, como el armadillo, conejo, coyote, mapache, venado, zorras, víboras de cascabel, palomas, lagartijas y chachalacas.

Puntualizó que en los 15 días que fueron retenidos los pájaros por la Profepa estuvieron en resguardo legal de la UMA Parque Ecológico El Palapo, ubicada en el municipio de Coquimatlán, donde fueron atendidas y alimentadas adecuadamente.