En las últimas semanas, el territorio nacional ha estado expuesto a un considerable aumento de temperatura, particularmente en la ciudad de México, donde el termómetro ha alcanzado hasta los 30 grados centígrados.

En esas circunstancias, las autoridades alertaron a la población para evitar exposiciones innecesarias al sol pero, ¿cuál es exactamente el riesgo que corremos?

Hay que tomar en cuenta que existen diferentes tipos de sol y en plena temporada vacacional es importante saber que literalmente no da parejo en los diferentes puntos del país.

Es mucho más fácil quemarse en la ciudad, debido a que la altura a la que se encuentra hace que los rayos solares tengan un impacto más directo que en zonas como la costa, por lo que la protección debe ser mayor, señaló en entrevista la Dra. Sonia Barrezueta, Miembro del Consejo Mexicano de Dermatología.

Los rayos ultravioleta

De acuerdo con la especialista, el causante de las lesiones en la piel son los rayos ultravioleta, específicamente los A y B, los cuales tienen un efecto distinto.

Los tipo A llegan a nivel de la dermis, es decir, tienen una penetración más profunda, mientras que los B se quedan en la superficie, a nivel de la epidermis, aunque ambos son muy peligrosos.

Lo anterior es un elemento indispensable a la hora de elegir un bloqueador, cuyo uso es la principal recomendación de las autoridades; al buscarlo, asegúrate de que tenga un amplio espectro de acción, es decir, que proteja contra ambos (UVA y UVB).

El reloj marca el riesgo

La piel está expuesta prácticamente todo el día -explica Barrezueta- desde las 7:00am hasta las 6:00pm.

Sin embargo, la hora de mayor peligro es espacio que comprende de las 10:00am hasta las 3:00pm, debido a la presencia de los rayos ultravioleta tipo B, que son los causantes del cáncer.

Uso de protección

Para un resultado efectivo del bloqueador debe aplicarse directamente en la piel limpia, ya que al hacerlo después de usar crema equivale a crear una barrera y no penetra ni cubre al 100%, de hecho, el protector puede sustituir a la crema.

Recomendaciones de acuerdo al tipo de piel

La gente de piel blanca, es propensa a quemarse con mayor facilidad, en este caso es recomendable utilizar un protector con factor de 50+ o 100.

La piel obscura tolera más la exposición solar por ello pueden usar de 50 o menor, incluso de 30.

La edad es otro factor a considerar. Las personas mayores de 50 años requieren mayor humectación, por ello se les recomienda utilizar cremas, mientras que entre los 30 y 40 años se puede utilizar en emulsión o leche.

En el caso de los adolescentes, lo ideal es el uso de gel o lociones debido a la secreción de grasa de la piel.

Para los pequeños a partir de los seis meses hasta el año de edad se recomienda una pantalla física, debido a que tiene menos componentes agresivos para la piel de un bebé.

Cómo aplicarlo

Es importante hacerlo 20 o 30 minutos antes de salir de casa, de lo contrario no se da el tiempo suficiente para que se absorba y actúe. Hay que reaplicarlo, pues el tiempo de vida de un protector va de 3 a 4 horas (en la playa cada 2).

En caso de lesiones o irritación

Lo más recomendable es acudir con un especialista debido a que la lesión podría deberse a diversos factores como alergia al protector o sudoración. En ocasiones, podría tratarse de un padecimiento previo que se exacerba con el calor, por ello es importante no utilizar remedios caseros ni comprar productos milagro.