Los usuarios de dispositivos BlackBerry podrán descargar de forma gratuita una aplicación de alerta sísmica, la cual les otorgará 40 segundos para reaccionar ante un movimiento telúrico superior a los 6 grados en la escala Richter.

En el Antiguo Palacio del Ayuntamiento el director general de Soluciones para el Gobierno de Research In Motion (RIM) México, José María Fregoso, detalló que esta aplicación podrá descargarse a través de la página del Gobierno del Distrito Federal en el sitio web www.caepccm.df.gob.mx.

La alerta en dispositivos móviles se activará cinco segundos después de que el Servicio Sismológico Nacional o Protección Civil emitan el sonido de alarma generado por un temblor.

Por su parte, el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, adelantó que en los próximos dos meses se instalarán 6,800 altavoces en toda la ciudad, asociados con el sistema de cámaras de videovigilancia, que emitirán la alerta sísmica con 40 segundos de anticipación.

La alerta nos da segundos antes de que impacte a la ciudad de México. En estos segundos podemos evacuar los edificios, interrumpir servicios, tomar acciones como individuos y como gobierno para proteger a las personas; ése es el objetivo estratégico de todo lo que estamos haciendo , manifestó Ebrard.

Explicó que el Sistema de Alertamiento Sísmico tiene estaciones remotas que miden cualquier movimiento importante que se genere en Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Jalisco. Esta señal puede ser usada por diversos operadores de telefonía móvil, hemos invitado a las diferentes tecnologías y a quienes las ofrecen en el mercado para que quienes así lo deseen puedan acceder a esta señal. Este acceso es gratuito porque la señal es pública; no implica costo alguno para ninguna persona , aseveró.

Asimismo, el director general del Centro de Control de Atención a Emergencias y Protección Ciudadana, Fausto Lugo, detalló que la aplicación emitirá un sonido de alerta ante sismos de magnitud moderada y fuerte, aun cuando los dispositivos se encuentren en modo silencio o en stand by.

veronica.macias@eleconomista.mx