Las policías municipales son señaladas tanto por autoridades federales como por especialistas en seguridad y organizaciones de la sociedad civil como el eslabón más débil en materia de seguridad y protección a la ciudadanía. Ante este panorama, la alcaldía de Morelia (Michoacán) argumenta que busca cambiar dicha perspectiva.

De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en la capital michoacana la incidencia delictiva ha ido al alza, en cifras anuales, desde el 2015.

Para dicho año, se reportó la apertura de 10,667 carpetas de investigación de delitos en el municipio, que van desde robo —en sus diferentes modalidades— hasta homicidio; para el 2016, la cifra ascendió a 13,004 delitos y en el 2017 las carpetas de investigación crecieron a 14,819.

Si se compara el 2017 con el 2015, los delitos en el municipio crecieron 39 por ciento.

Los números, que señalan a simple vista a un aumento constante de los delitos, tienen una lectura diferente, una de mejoría en materia de seguridad en el municipio, defiende Bernardo León Olea, comisionado de Seguridad de Morelia (ahora gobernado por un independiente, Alfonso Martínez).

El encargado de la estrategia de Seguridad para la alcaldía puntualiza que la situación de inseguridad no puede ser medida por carpetas de investigación; es un “error metodológico” ya que más de 90% de los delitos que se cometen no se denuncia.

“La mejor forma de medir la incidencia es a través de las encuestas de victimización que hace el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) una vez al año y entonces nosotros dijimos: ‘Vamos a hacer una encuesta de victimización para el municipio de Morelia y poder saber no cuántos delitos se cometen en términos de denuncia, en términos del Ministerio Público, sino cuántos delitos reales se están cometiendo’”, precisa.

León Olea agrega que, para ello, se buscó al Inegi para que pudiera realizar la encuesta municipal; sin embargo, el Instituto declinó la invitación, debido a carga de trabajo, por lo que la alcaldía contrató a una encuestadora (Parametría).

“Ya llevamos dos (encuestas). Y entonces qué datos tenemos: el dato más interesante, cuando nosotros llegamos a Morelia se cometían 171,000 delitos al año, en el 2015, eso quiere decir que uno de cada tres morelianos era víctima de un delito y solamente denunciaba alrededor de 4% de las víctimas y entonces teníamos una cifra negra más grande que la del resto del país”, relata.

Un año después, en el 2016, la cifra de delitos denunciados se elevó a 15%, detalla el comisionado de seguridad.

“La última encuesta nos dice que se calcularon que se cometieron 126,000 delitos, en el 2016; entonces pasas de 171,000 delitos en el 2015 a 126,000 delitos en el 2016, que implica una caída de 30% de incidencia delictiva real, porque ahí no hay cifra negra”, justifica.

Sobre las cifras del Secretariado Ejecutivo que apuntan a un aumento de la incidencia, el funcionario municipal acota que “no es que haya aumentado la incidencia delictiva, sino (que) ha aumentado la denuncia, lo cual no es algo malo, sino algo bueno”.

LA ESTRATEGIA

El abatimiento de la cifra negra, enfatiza el comisionado de Seguridad de la alcaldía, es uno de los pilares de la estrategia para abatir la inseguridad, seguido de mejorar el tratamiento directo con la ciudadanía y las víctimas de delitos, dignificar el trabajo que realiza el policía municipal y poner énfasis en el reclutamiento del personal.

En referencia a la dignificación del policía municipal, León Olea comenta que se han implementado medidas que van desde otorgar uniformes de calidad a los policías hasta que tengan un salario competitivo.

“El policía de Morelia gana 10,776 pesos, no es un sueldo alto, es un sueldo aun bajo, pero en Morelia el salario que gana la gente, en promedio, es de 6,000 pesos, entonces aunque no es un gran salario, es un salario más competitivo”, expone.

CASO A SEGUIR: edna jaime

El caso de Morelia y su policía municipal se debe seguir con atención, afirma la directora de México Evalúa, Edna Jaime Treviño.

“Ha habido disminución de delitos de alto impacto (...) hay más denuncias, esto es una buena noticia, si efectivamente así está sucediendo que hay menor victimización, pero más denuncia, lo que quiere decir esta combinación de indicadores es que hay más confianza en la autoridad”, y añade que la mayoría de sus efectivos han pasado los exámenes de confianza.

De la Universidad Iberoamericana, Erubiel Tirado señala, sin embargo, que el caso de Morelia es diferente al de Michoacán como estado, ya que la capital no se encuentra en “tierra caliente”, donde el crimen organizado tiene mayor actuación.