No ha existido un modelo eficaz de gobernanza transfronteriza que concilie seguridad y prosperidad en la línea divisoria entre México y Estados Unidos, refirió José María Ramos, director del Departamento de Estudios de Administración Pública de El Colegio de la Frontera Norte (Colef).

Durante su participación en el seminario Dilemas de la política de seguridad en México y la nueva administración federal , José María Ramos criticó que la Iniciativa Mérida, acuerdo entre Estados Unidos y México para combatir el crimen organizado, presenta grandes rezagos en temas como el fortalecimiento de los programas de prevención con una visión integral, estratégica y transversal.

Por otro lado, con respecto a la corresponsabilidad en materia de seguridad en ambos lados de la línea fronteriza, el investigador del Colef expresó que el gobierno de Estados Unidos abandonó este principio en el tema de tráfico de armas.

Detalló, también, que las principales amenazas a la seguridad ciudadana son el incremento en el número de delitos del fuero común y la creciente demanda de droga en la sociedad estadounidense.

Los procesos de crecimiento económico de las fronteras dejaron de lado un enfoque del desarrollo local-regional, dijo el titular del Departamento de Estudios de Administración Pública del Colef.

El problema de seguridad es, para Eduardo Vázquez, representante del gobierno de Puebla, un tema de primera línea que debe atenderse a partir de las policías municipales.

La seguridad colectiva nos lleva a un contexto de seguridad nacional y luego al global, explicó durante su participación, para amenazas globales, soluciones locales .

En este tenor, el representante del gobierno de Puebla abundó que la Iniciativa Mérida debe bajar la discusión al reforzamiento de las instituciones locales en el terreno de los gobernadores, así como fortalecer a las policías municipales pues, de acuerdo con su perspectiva, en el país hay un serio problema por falta de personal de seguridad calificado en los municipios.