Aunque la brecha de discriminación entre mujeres y hombres en el desarrollo económico de México se ha disminuido desde hace más de dos décadas, es necesario fortalecer el empoderamiento de las mujeres y mejorar sus condiciones laborales no para verlas como víctimas, sino para considerarlas como un agente de cambio para el país, señaló ONU Mujeres México.

Entrevistada por El Economista, la directora regional de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe, María Noel Vaeza, explicó que México cuenta con la tercera tasa de empleo de mujeres más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

De acuerdo con la organización internacional, en México existe una brecha de participación económica en la que la mujer tiene una tasa de ocupación de 43%, frente a 78% del hombre, además que 70% de las mujeres que trabajan lo realizan en la informalidad.

Explicó que el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados alcanzó un nivel equivalente a 5.1 billones de pesos en el 2017, lo que representó  23.3% del Producto Interno Bruto del país.

“Para transformar la economía mexicana es importante lograr que se aumente esa participación económica de las mujeres que va a permitir a su vez sacar a México del estancamiento económico”.

Noel Vaeza afirmó que sin un marco de políticas públicas favorable, las mujeres seguirán en una situación rezagada y su empoderamiento económico será inalcanzable, además, la directora regional enfatizó la necesidad de romper con los techos de cristal en distinto sectores.

Aseguró que para las mujeres que cuentan con educación terciaria y trabajan, se desempeñan en contextos de recurrente discriminación laboral y segregación ocupacional que se expresan en brechas salariales y acoso laboral.

Afirmó que es necesario aumentar la participación política en la mujer, así como en los espacios de justicia.

“En ONU Mujeres consideramos que el promedio de la participación política de las mujeres a nivel global, que es de 25%, es muy bajo y no solamente en el Parlamento, sino en el Poder Ejecutivo y en los poderes judiciales las mujeres son sumamente discriminadas y no llegan a los puestos altos”.

Noel Vaeza advirtió que el empoderamiento económico de las mujeres se ve también limitado por los elevados niveles de violencia; incluso problemáticas mayores, como el feminicidio.

De acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo, la violencia contra las mujeres está asociada con una pérdida entre 1.6% y 4% del PIB en América Latina.

GINgroup y ONU Mujeres

Para responder a la violencia, discriminación y desigualdades que enfrentan las mujeres en el ámbito privado, laboral y público, así como para impulsar que vivan una vida libre de violencia, clave para sociedades igualitarias e inclusivas y para el desarrollo sostenible, en julio se firmará una alianza entre GINgroup y ONU Mujeres.

El convenio, liderado por Beatriz Gasca, VP de Recursos Humanos y Responsabilidad Social de GINgroup, trabajará en tres pilares de los ámbitos públicos, privado y laboral de la vida de las mujeres.

El primero será interno, que fomente oportunidades de mayor representación y de desarrollo profesional dentro de la cultura institucional de GINgroup, así como medidas concretas para prevenir y sancionar el acoso sexual y la violencia contra las mujeres en el ámbito laboral.

El segundo estará centrado en la prevención del acoso sexual y otras formas de violencia en los espacios públicos aledaños a GINgroup, mientras que el tercer pilar consiste en, “acciones de comunicación y campañas públicas que se enfoquen en la transformación de estereotipos de género y en fomentar masculinidades no nocivas”, explicó Beatriz Gasca.