El tema de la migración tanto en México como en Estados Unidos es de gran importancia y será abordado de inmediato como parte de la agenda de la nueva Legislatura del Congreso de la Unión, cuyos trabajos iniciarán el 1 de septiembre.

De acuerdo con el documento La agenda binacional México-Estados Unidos del tema de migración: legislación y política pública , elaborado por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, en Estados Unidos uno de los temas pendientes en la agenda es la reforma migratoria que permitiría, entre otros aspectos, regularizar la situación ilegal en que viven alrededor de 12 millones de mexicanos indocumentados que permanecen en la incertidumbre laboral y sin seguridad patrimonial.

Y es que, según los especialistas, mientras no se logre una amplia reforma migratoria los trabajadores indocumentados seguirán siendo objeto de explotación laboral, las familias de los migrantes permanecerán separadas y los flujos de indocumentados continuarán a pesar de los muros inteligentes y de la contratación de más agentes de la Patrulla Fronteriza o de la participación de guardias nacionales en labores migratorias.

Ello, debido a que el problema de fondo, que es la falta de oportunidades de desarrollo plenas en los países de origen y la necesidad de mano de obra de la economía estadounidense, no se ha solucionado.

Como parte de su plataforma electoral 2012-2018, en el ámbito de la emigración hacia Estados Unidos y Canadá, el PAN propone, entre otras acciones, impulsar una visión solidaria de la migración, abierta a la cooperación internacional; establecer un programa de trabajadores temporales con Estados Unidos para darle un cauce de mutuo beneficio al flujo migratorio, legal, ordenado, seguro y digno, que incluye una mayor vinculación con los vecinos centroamericanos, y ampliar el programa de trabajadores temporales con Canadá.

El PRI y el PVEM reconocen que es tarea del Estado ordenar, administrar y garantizar la seguridad a cada persona involucrada en la migración internacional y establecer acuerdos para proteger a los mexicanos en el exterior, así como a los transmigrantes que cruzan por el territorio nacional.

La izquierda, conformada por el PRD, el PT y Movimiento Ciudadano, considera que el origen del problema se encuentra en el abandono del campo por la política neoliberal y propone apoyar a los productores nacionales con subsidios y créditos para alcanzar la soberanía alimentaria y dejar de comprar en el extranjero lo que se consume en el país, con el fin de arraigar a la gente en sus comunidades y generar empleos rurales que ayuden a contener la migración.

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