De enero al pasado 2 de julio se han registrado 192 asesinatos de policías locales y federales en el país; Michoacán es el estado con mayor número de asesinatos de policías, según la organización Causa en Común.

De acuerdo con el Registro de Policías Asesinados de la organización, cinco estados concentran 42% de estos casos, el primero es Michoacán que contabilizó 18,  Guerrero con 17, Chihuahua y Guanajuato con 16, respectivamente, y Jalisco con 15.

Al comparar las muertes ocurridas en el mismo periodo del 2018 la incidencia aumentó 2% a nivel nacional, sin embargo, en algunas entidades en específico aumentó considerablemente.

El estado que tuvo el mayor incremento en homicidios de policías fue Sonora, ya que durante el periodo analizado del 2018 registró tres casos, mientras que en el año en curso se han contabilizado 13.

En Jalisco también aumentaron los asesinatos, ya que en el 2019 van 15 homicidios, mientras que en el mismo lapso del 2018 se registraron cuatro; y Chihuahua que contabilizó siete el año pasado y en el 2019 ya suman 16 casos.

De acuerdo con el Índice de Desarrollo Policial 2018 de Causa en Común, “con la inseguridad que hay en el país, nadie quiere ser policía. El sueldo no es suficiente por arriesgar su vida todos los días”.

En la Ciudad de México se han cometido ocho asesinatos entre el 1 de enero y el 2 de julio de este año; la alcaldía de Iztapalapa es la que tiene el mayor registro (tres).

De acuerdo con el informe Indepol 2018 de Causa en Común, es necesario mejorar las condiciones laborales, como el aumento de salarios, equipo y entrenamiento para los integrantes de las policías con el propósito de proteger su integridad y evitar que sean blanco fácil para el crimen organizado.

Recientemente el Instituto para la Seguridad y la Democracia y el Observatorio Nacional Ciudadano enfatizaron la importancia de que México cuente con un mecanismo para la protección de los integrantes de las policías.

En ese sentido, las organizaciones coincidieron en que las policías locales continúan siendo las más abandonadas, con condiciones laborales precarias y las que se que encuentran más expuestas al crimen organizado.