“México sigue siendo, año tras año, uno de los países más peligrosos y mortíferos del mundo para los medios. Cuando los periodistas investigan temas molestos para el gobierno o relacionados con el crimen organizado, sufren amenazas e intimidaciones, y pueden ser asesinados a sangre fría. Numerosos periodistas han desaparecido en el país; otros se han visto obligados a exiliarse para ponerse a salvo”, aseguró la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) al difundir este martes su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, donde México ocupó la posición 143 de 180 países.

México sigue siendo, año tras año, uno de los países más peligrosos y mortíferos del mundo para los medios. A pesar de que recientemente se han producido algunos avances, el país continúa hundiéndose en la infernal espiral de la impunidad. La colusión de las autoridades y los políticos con el crimen organizado amenaza gravemente la seguridad de los actores de la información y obstaculiza el funcionamiento de la justicia del país a todos los niveles. Cuando los periodistas investigan temas molestos para el gobierno o relacionados con el crimen organizado —especialmente a nivel local—, sufren amenazas e intimidaciones, y pueden ser asesinados a sangre fría. Numerosos periodistas han desaparecido en el país; otros se han visto obligados a exiliarse para ponerse a salvo”, mencionó.

“El presidente Andrés Manuel López Obrador, en el poder desde diciembre de 2018, aún no ha acometido las reformas necesarias para frenar la espiral de violencia contra la prensa y la impunidad”, mencionó.

También resaltó que México “sigue siendo uno de los países más mortíferos del mundo para la prensa; el presidente López Obrador sigue estigmatizando a los periodistas durante “las mañaneras” —sus conferencias de prensa matutinas—, cuando se publican informaciones contrarias a sus intereses”.

La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, que cada año evalúa la situación de la libertad de prensa en 180 países y territorios, mostró que el ejercicio del periodismo, “principal vacuna contra el virus de la desinformación”, encuentra graves impedimentos en 73 de los 180 Estados del ranking establecido por Reporteros Sin Fronteras, y obstáculos en otros 59.  

Argumentó que en países de América Latina como México, Honduras y Colombia, 13 periodistas fueron asesinados durante 2020, y la mayoría investigaba temas relacionados a la corrupción y el crimen organizado.

A nivel mundial, en la zona en rojo identificó a países como la India (142), México (143) y Rusia (150).

En contraste, los países de mejor ranking son Noruega, que ocupó el primer lugar en zona blanca, Finlandia en segundo lugar, mientras que Suecia recuperó el tercer puesto que perdió el año pasado ante Dinamarca. En el quinto lugar se encuentra Costa Rica, el único país de América Latina entre los primeros 10 mejor evaluados.

En el ranking de América Latina ocho países de la región se encuentran en la zona en rojo: Bolivia (110, subió cuatro lugares) Brasil (111, subió cuatro lugares), Guatemala (116), Nicaragua (121 descendió cuatro lugares), Colombia (134 bajó cuatro puestos), México (143 se mantuvo), Venezuela (148, bajó un lugar) y Honduras (151, descendió tres puestos).

jorge.monroy@eleconomista.mx