México es un país de víctimas, un país harto de la impunidad y de la corrupción, lanzó el empresario Alejandro Martí ante el presidente Enrique Peña Nieto, una parte del gabinete federal y gobernadores, quienes escucharon reclamos de la sociedad civil por casos como el de Ayotzinapa y Tlatlaya.

El presidente de la organización México SOS tomó la palabra el viernes en la 37ª sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública y exclamó: Los ciudadanos estamos hartos de tanta impunidad, hartos de juicios que no son ni prontos ni expeditos, y lo peor de todo, liberaciones, amparos y demás formas para liberar a delincuentes .

Destacó que los abogados de los criminales conocen más los vericuetos legaloides que los ministerios públicos, por ello la impunidad, y urgió a las autoridades locales a emprender una reforma integral al Sistema Nacional Penitenciario, pues las cárceles estatales y municipales son cuarteles generales para todo tipo de delincuentes .

Peña Nieto escuchó y cuando llegó la oportunidad reconoció una sociedad lastimada, conmovida y enojada, sobre todo por el caso de Ayotzinapa.

María Elena Morera, presidenta de la asociación Causa en Común, aprovechó el momento para enfatizar que existe un círculo de corrupción, simulación e impunidad que impide que México tenga cambios de fondo.

Advirtió que de no lograr el cambio no habrá policías profesionales, ni ministerios públicos honestos, ni un sistema judicial que permita construir un verdadero Estado de Derecho.

La activista criticó la limitada respuesta de las autoridades en casos como el de Tlatlaya, Ayotzinapa y la Ruana.

Sin embargo, también hay que reconocer que algunas autoridades han actuado y hay que reconocer la necesidad desde la sociedad civil de tener esperanza y apoyar al gobierno, no para administrar la crisis, no para esconder los temas debajo de la mesa, sino para transformar las instituciones nacionales y forjar un país distinto, reconstruyendo también el tejido social , dijo.