De acuerdo con el “Panorama estadístico de la violencia contra niñas, niños y adolescentes en México”, elaborado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la violencia contra los menores ha aumentado en los últimos años y nuestro país carece de iniciativas para generar estadísticas sobre este problema, lo que entorpece la implementación de medidas para disminuir la violencia hacia la niñez.

El documento señala que entre el 2015 y el 2017, los homicidios cometidos contra niñas niños y adolescentes aumentaron 39 por ciento. “A partir del 2012 se puede apreciar una tendencia al alza de los homicidios de niñas, niños y adolescentes en el país, llegando a alcanzar un promedio diario de cuatro defunciones por esta causa en el 2017”, señala Unicef.

Por otra parte, establece que con los últimos datos consultados, a finales del 2017 se encontraban en calidad de extraviados, desaparecidos o no localizados 5,790 menores.

Algunas de estas desapariciones se encuentran registradas desde el 2010, es decir, hay casos de menores que llevan hasta nueve años desaparecidos.

De acuerdo con la Unicef en términos de violencia hacia la niñez en México, la principal deficiencia es que no se cuentan con datos o estimaciones que indiquen el número o porcentaje de personas que son víctimas de diversos tipos de violencia.

Por lo que no es posible conocer cuántos menores son sujetos a distintos tipos de violencia en múltiples entornos y  tampoco permite establecer comparaciones válidas entre diversos registros administrativos, porque no cuentan con unidades de medición uniformes o porque no se puede discernir si un mismo caso está siendo doblemente contabilizado entre instituciones.