El Frente Amplio Democrático no sólo busca ganar la Presidencia de la República en el 2018, sino transformar al país y para ello no alcanza un acuerdo electoral, sino es fundamental construir gobiernos de coalición, planteó Alejandra Barrales Magdaleno.

En entrevista, la presidenta del PRD aseguró que el frente amplio que busca construir el partido y del que formaría parte Acción Nacional, así como los partidos de oposición que decidan integrarse, no es anti-PRI, sino antisistema.

Lo que es importante de fondo es reconocer que este régimen ya dio de sí, este régimen ya está caduco, ya no hay manera, ya lo hemos estirado por todos lados y está claro que esto no le resuelve ya al país , expresó.

Dijo que de concretarse el frente amplio, buscarán implementar un gobierno de coalición en el Poder Ejecutivo federal, pero también explorarán la posibilidad de hacerlo en el legislativo, así como crear nuevas figuras como la de un ­vicepresidente, pues el objetivo, atajó, es reconocer que no es un solo hombre, que no es un solo partido político el que va a poder resolver los problemas del país .

Indicó que la invitación a formar parte de este frente está abierta a todos los partidos políticos de oposición, incluido Morena, pero conforme pasa el tiempo las condiciones pueden cambiar y ya no ser posible su incorporación.

Respecto a la posibilidad de que el PRD se desdibuje, planteó que ir en un frente amplio no es sinónimo de que claudicarán sus banderas y agregó que el partido no nació apostándole a ser de mayorías, sino que fue creado para cambiar al país.

¿Qué diferencia hay entre este frente amplio democrático que quieren construir y las alianzas electorales?

Nosotros no podemos hablar sólo de un acuerdo electoral porque así es como hemos venido actuando los partidos y eso no ha cambiado nada. Eso no ha resuelto los problemas del país y por eso es que estamos obligados a actuar, a pensar y a proponer algo diferente.

Este frente va más allá de un de un acuerdo electoral. tiene que ver con una ruta política, con romper paradigmas, con que entendamos que causa sorpresa. es disruptivo para mucha gente porque rompe esos paradigmas.

Estamos acostumbrados a ver coaliciones de partidos de izquierda, a ver cómo se coaligan los de la derecha, como se coaligan los que quieren el poder con quien sea y para nosotros lo que es importante es romper esos paradigmas, reconocer que debemos de tener todos un interés común. Lo que nos debe de hacer coincidir es la urgencia de rescatar al país, ése es el origen de este frente.

¿El gobierno de coalición sería sólo para el ámbito Ejecutivo?

Lo primero es una agenda, dejar de lado nuestras ideologías. Este ejercicio no tiene precedente en el país pero sí en diferentes lados del mundo. Se acaba de hacer recientemente en Francia, donde los partidos para sorpresa de muchos también se pusieron de acuerdo, coincidieron dejando de lado sus ideologías, dejando de lado el tema fuera un asunto de derecha o de izquierda, pues pusieron en el centro los problemas importantes del país y aquí deberíamos hacer también lo mismo.

Primero una agenda; es decir, qué hacemos para atemperar el país en términos de violencia, qué hacemos para resolver los temas de la inseguridad, cómo le hacemos para garantizar empleo y educación, toda esta lista de temas que hoy nos están golpeando, ­cómo la podemos atender. Primero es el qué: qué vamos a resolver, qué proponemos atender y luego ­¿cómo? con un gobierno de coalición que efectivamente podría ir más allá de la presidencia, que podría pasar por gubernaturas, que podría pasar por el senado, por diferentes planteamientos por reformar.

Por eso necesitamos idear otra forma de hacer política en el país, figuras nuevas que hoy no tenemos, revisar si como en otros países ayuda contar con una vicepresidencia, figuras innovadoras que nos permitan encontrar otra salida, reconocer que no es un solo hombre, que no es un solo partido político el que va a poder resolver los problemas del país.

Hoy estamos rebasados. Esto no lleva dedicatoria. no es en contra de ninguna persona, ni de ­ningún partido político en particular. Claro que hablamos en contra del PRI porque es el que está en el gobierno y lo responsabilizamos de mucho de lo que sucede hoy en el país.

El diagnóstico está compartido, no sólo por PAN y PRD, hay otros partidos con los que hemos venido platicando y que comparten el diagnóstico e incluso con los que no hemos platicado. Por ejemplo, Morena.

¿Se requerirá algún tipo de ley secundaria para regular los gobiernos de coalición?

Sí, tendremos que entrar al escenario de la reglamentación, los gobiernos de coalición ya están en la constitución, pero se tendrán que hacer más modificaciones, sí es posible integrar temas como la segunda vuelta.

Lo cierto es que al país ya no le sirve una presidencia o un cambio de gobierno que no tenga herramientas para poder materializar las reformas o alcanzar los objetivos que realmente se requieren en el país.

Este régimen le fue útil al país para otro momento en donde los problemas no tenían este tamaño. Antes el problema más grande que teníamos en México era cómo lográbamos la alternancia en el poder, cómo lográbamos sacar al PRI del poder, ése era el único problema que teníamos. Hoy por desgracia los temas van más allá, arrastramos algunos de ésos todavía, pero hoy los temas son más lastimosos.

Hay quien no se explica por qué el PRD irá en alianza con el PAN cuando hay diferencias en temas como el matrimonio entre ­personas del mismo sexo, aborto, entre otros.

No se trata de que claudiquemos nuestras banderas, o sea, no se trata de decir que dejemos de ser lo que cada quien representa, eso está claro, pero lo más importante es explicarle a la gente la situación de emergencia que vivimos en el país, reconocer que no podemos perder la capacidad de asombro.

En mi opinión lo más grave que estamos viviendo en nuestro país es perder la capacidad de asombro. Cuando estamos oyendo todos los días noticias de verdad tan lamentables y lo hacemos ya cada vez ver como más común, más cotidiano.

Cuando la gente dice cómo es posible que se junten la derecha y la izquierda yo digo no sólo es posible, es obligado que cerremos filas porque el país se está desmoronando, eso es lo que no ­entendemos. La gente se agravia por tal planteamiento. cuando dices, ¿cómo es que no te agravia que se estén muriendo tus jóvenes? O ¿que se están drogando tus jóvenes de 11, 12, 14 años? Ése es el verdadero agravio.

El agravio no es el planteamiento de yo te propongo que nos juntemos. El agravio de fondo es lo que le está doliendo al país.

¿Se ven votando por alguien del PAN?

Yo me veo votando por alguien que verdaderamente nos garantice una solución a los problemas de este país, que encabece un proyecto y que encabece una ruta que le cambie el rumbo al país.

¿Cómo procesan que al interior del PRD no todos estén de acuerdo con el frente amplio? ¿les da miedo que haya algún tipo de desbandada hacia Morena o que el partido se pueda desdibujar?

No, yo estoy convencida de que no, porque nuestra formación va más allá. El PRD no nació apostándole a ser el partido de las mayorías, el PRD nació apostándole a cambiar al país, a ayudar al país a resolver sus problemas.

Claro que queremos y aspiramos al poder, claro que queremos y aspiramos a hacer muchos, a ser más, a ser una mayoría, pero ése no es nuestro único objetivo de fondo. Nuestro objetivo de fondo es servirle al país, es resolverle causas importantes al país, es generar igualdad de oportunidades, que haya democracia, que se respete la vida, los derechos humanos. Todo eso es lo importante para el país y si somos muchos, qué bueno, pero si somos pocos y estamos convencidos de esto, es suficiente para dar la batalla.

¿Hasta cuándo estará abierta la invitación para que Morena se pueda unir al Frente Amplio ­Democrático?

Nosotros vamos a seguir llamando a todos, pero probablemente más adelante ya no haya condiciones. Pasó en el Estado de México donde fuimos viviendo cada etapa. Nosotros fuimos siempre congruentes, nosotros no tuvimos titubeos de ahorita sí o mañana no, nosotros siempre hemos dicho abiertamente lo que hoy le pasa al país obliga a que todos cerremos filas.

Las circunstancias van a ir siendo diferentes, no dependen de nosotros, depende incluso de la ley. Hay términos, legalmente hay una fecha para que se cierren esas posibilidades.

lidia.arista@eleconomista.mx