El Partido de la Revolución Democrática (PRD) atrajo recientemente un viejo tema en materia electoral: la segunda vuelta.

No obstante, esta fórmula, que si bien da legitimidad a los gobiernos electos, puede traer problemas como mayor abstencionismo entre los electores y dejar intactos aquellos enraizados como la gobernabilidad, coinciden expertos en la materia.

La segunda vuelta lo único que hace realmente es darle un poco más de legitimidad (...) Pero en términos de gobernabilidad no sé que tan efectivo es el método , señaló Héctor Marcos Díaz Castaños, experto en procesos electorales de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Nosotros ya tuvimos segunda vuelta en México, en elecciones para presidentes municipales en San Luis Potosí, y lo que pasó es que en vez de aumentar la votación disminuyó , agregó.

Por su parte, el investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), José Hernández Company, indicó también que en una propuesta como la de la segunda vuelta la legitimidad aumenta pero la gobernabilidad puede ser un problema, el cual no se ataca.

El investigador indicó que aunque un candidato llegue con una mayoría por arriba de 50%, esto no asegurará que tenga apoyo en el Congreso.

A ojos de los políticos de la Cámara de Diputados o el Senado, teniendo a un presidente con mayor apoyo de la población serían más dados a cooperar con el presidente o pasar iniciativas , dijo.

El sol azteca propone que un presidente sea electo con 50% de la votación más uno; en caso de no suscitarse así, se dispondría de unos segundos comicios, en los cuales el candidato electo deberá tener el equivalente a 40% de la votación; de lo contrario, se convocaría a un gobierno de coalición entre las principales fuerzas.

En los últimos dos periodos de elecciones presidenciales los candidatos electos han obtenido menos de 40% de la votación. En el caso del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, en el 2006 llegó la Presidencia con 35.89% de los votos, mientras que la actual administración de Enrique Peña Nieto alcanzó 38.21 por ciento.

El experto de la UNAM enfatizó que el sistema electoral del país es uno de los más sofisticados del mundo, en ese caso, dijo, el problema de desconfianza se encuentra en otro rubro. Lo que está fallando es que los actores políticos no están respetando las reglas de la competencia , expuso.

En tanto, en materia de gobiernos de coalición, el experto del ITESM advirtió sobre casos como el de Brasil, donde, precisó, a pesar de que Dilma Rousseff llegó al poder a través de un gobierno de coalición, las cosas no fueron mejor.