Expertos en materia educativa coincidieron en que la falta de transparencia en los resultados y la asignación de plazas docentes y promociones son parte de los grandes pendientes en la implementación de la reforma educativa.

En entrevista, Juan Alfonso Mejía, director general adjunto de Mexicanos Primero, consideró que tras la reforma constitucional se estipuló el concurso para poder acceder a una plaza o la promoción docente y las cifras de participación dan cuenta del interés que ha generado en el sector.

Hubo 563,475 maestros y aspirantes que concursaron por una plaza o promoción docente (y) se concursaron 125,700 plazas; no sólo hubo plazas a concurso sino un interés genuino por concursar (...), lo que es un gran avance , detalló.

Sin embargo, refirió que a pesar de que existe un interés de los aspirantes a ingresar al sistema educativo nacional, aún hay poca transparencia en las entidades para impulsar los concursos.

Ejemplificó que en Guanajuato se concursaron 66 plazas en el ciclo escolar que acaba de pasar; sin embargo, se tiene el registro de la jubilación de 1,460 personas, mientras que en el Estado de México se fueron a concurso 479 plazas frente a 3,150 jubilaciones. ¿Entonces, dónde quedaron las plazas restantes? , cuestionó.

Esto tiene que ver sin duda con una transparencia que está directamente vinculada con la autoridad educativa en el estado, y esto te dice que el proyecto de transformación educativa puede avanzar con mayor velocidad en la medida que las autoridades educativas en los estados se asuman responsables, de manera concreta los gobernadores , dijo.

Listas, sin publicar

Marco Fernández, investigador adjunto de México Evalúa y profesor de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, lamentó que a pesar de que la ley especifica la publicidad de las listas de prelaciones para la asignación de plazas, la autoridad estatal, con la complicidad de la autoridad federal, no publica estas listas .

Sabemos, refirió, que en algunos estados no se han respetado las asignaciones de las plazas y a pesar de que ha habido una presión sistemática de la sociedad civil, a pesar de que son recursos del erario de los que se debería de dar cuenta para garantizar que en efecto el mérito es la forma para ascender en el servicio profesional, los resultados no son transparentes.

No basta con que el secretario (de Educación Pública) nos diga que ojalá se terminen los sistemas clientelares en los estados (...) Precisamente la transparencia es un arma para ir eliminando los espacios de corrupción que persisten en el sistema educativo mexicano , indicó.

El experto reconoció que implementar una reforma de este calado es tanto política, técnica y económicamente muy complejo , debido a las resistencias de años para hacer las cosas de una forma que eran contrarias al mérito y las que escondían muchas prácticas de corrupción .

Manifestó que es inaceptable que la autoridad no entienda que la transparencia puede ser su aliada para ir mejorando esta forma de hacer las cosas, y lamentó que los arreglos políticos con las autoridades estatales originan acciones que son contrarias a la propia reforma educativa.