Expertos coincidieron en que si bien el presupuesto de las Fuerzas Armadas para el siguiente año, específicamente al Ejército mexicano, muestra una reducción en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación entregado al Congreso de la Unión, lo anterior puede cambiar debido a las adecuaciones presupuestarias que se realizan durante el año y que han sido comunes durante la actual administración federal.

“Aunque lo aprobado a inicios de año diga que hay una austeridad dentro de las Fuerzas Armadas, la realidad es que en la Cuenta Pública, que es el informe que se da trimestralmente, nos demuestra que el presupuesto a las Fuerzas Armadas aumenta”, indicó Eduardo Cadena, investigador de México Unido Contra la Delincuencia.

Lo anterior, dijo, se da bajo el argumento de la transferencia de facultades, por ejemplo, en el caso de la Marina en materia portuaria, que antes era tarea de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, “por lo que las adecuaciones presupuestarias son gigantes”, alertó.

Cabe mencionar que en el caso de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), fue solicitado un presupuesto de al menos 104,107 millones 905,551 pesos, lo cual se traducen en 10.8% menos recursos que los entregados durante el año en curso, cuando se le dieron 116,721,783,896 pesos, en términos reales.

Mientras que el presupuesto de la Marina pasaría de tener 36,789 millones 353,985 pesos en 2021 a 37,750 millones 191,112 para 2022, equivalente a un alza de 2.6%, también en términos reales.

Militarización

Eduardo Cadena explicó que la evidencia indica que una mayor presencia de las Fuerzas Armadas no se traduce en una reducción de la violencia, por lo que es evidente que la estrategia de militarización de la seguridad es fallida. Al tiempo que, dijo, el otorgarle mayor número de recursos y más facultades, es clara señal de que su retiro gradual no se realizará, al menos durante este gobierno. 

Mientras que el otorgarles mayor presupuesto, también se traduce en un detrimento de las fuerzas civiles, y con lo cual, se generan focos rojos en materia de violaciones a derechos humanos.

“En materia presupuestal, específicamente el aumento de las capacidades económicas del Ejército, es evidencia clara de la militarización, incluso puede ser un foco rojo por el hecho de que las Fuerzas Armadas ahora ya tienen presupuesto independiente, con proyectos como Tren Maya y el aeropuerto.

“Si vemos como funciona la transparencia de las Fuerzas Armadas, podemos ver que la independencia presupuestal, que están teniendo, es un foco rojo que debe ser atendido y ser muy visto, porque va a llegar un punto en que esto va a hacer incontrolable”, alertó. 

Finalmente, sostuvo que “la militarizaron del país no reduce la violencia, pero da una percepción de seguridad”, por lo que la consecuencia es que aunque se advierte de una estrategia fallida, las autoridades civiles se debilitan cada vez más.

Por su parte, Arturo Alvarado, doctor en Ciencia Social del Colegio de México, destacó que al enorme gasto público que tienen las Fuerzas Armadas, lamentablemente no está claramente fiscalizado, por lo que tampoco hay claros indicadores sobre su eficacia en diversas tareas.

“Las Fuerzas Armadas no tiene un sistema de rendición de cuentas claro, no solo ante la ciudadanía, sino ante las leyes y poder público, los mecanismos de rendición de cuentas y de responsabilidad nunca fueron completamente establecidos y en este gobierno, francamente no ve claro para dónde vamos”, dijo.

Asimismo, expresó que ha habido una manera muy diferente de utilizar el gasto público y obviamente, parte de este problema es darle más recursos a las Fuerzas Armadas “en las que el presidente supuestamente tiene más control, pero eso es un supuesto que se tiene que demostrar (...) y además el que tenga más control no las hace responsable”.

“Hay una mayor intervención del Ejército en nuevas áreas y no hay sistema claro de transparencia y rendición  de cuentas que dé soporte a sus tareas”, insistió.

Finamente el académico considero que hay una racionalidad política que no está discutida en la escena pública, pues pese a que se habla de un proceso de militarización, si es cierto que hay una mayor ocupación de la fuerzas, por lo que "este equilibrio de gastos también es un equilibrio de poderes".

Ayer 8 de septiembre, el presidente López Obrador destacó el apoyo de la Fuerzas Armadas en la atención a la población durante los desastres naturales que han ocurrido en los últimos días, como la inundación en Tula, Hidalgo, y el sismo en Acapulco, Guerrero, y cuestionó a sus críticos al decir si eso era "militarizar al país".

maritza.perez@eleconomista.mx