Ometepec, Gro. Casi un mes después del sismo de 7.4 grados Richter­ que tuvo su epicentro en este lugar, el presidente Felipe Calderón visitó a los habitantes afectados, quienes reprocharon la escasa entrega de apoyos y su uso partidista en periodo electoral.

Yo no sé si por aquí haya una grilla fuerte , respondió Calderón mientras los allegados gritaron al unísono que sí y una señora destacó que los apoyos los acomoda gente del PRD y el PRI.

Ya salió el peine , sentenció el Mandatario, quien iba acompañado del gobernador de Guerrero, el perredista Ángel Aguirre.

Ante reclamos de los afectados por el temblor del pasado 20 de marzo, Calderón prometió apoyos sin intromisiones partidistas, grillas ni manipulaciones políticas.

El Gobernador enfatizó la gravedad de que se pretendiera lucrar con la desgracia y prometió ayuda apartidista y sin intermediarios, pero también pidió a la gente reconocer que él ha llevado los apoyos y ha visitado el poblado de Huajintepec en tres ocasiones anteriores a la visita del Primer Mandatario.

El secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix Guerra, destacó que el saldo del sismo fue de 37,500 casas afectadas en Guerrero y Oaxaca, un daño mayúsculo, calificó. Y estimó que en Guerrero se tardarán cuatro meses para la reconstrucción total de las viviendas.

Ante este argumento, el Presidente respondió que en su sexenio se llevará a cabo el más amplio programa de reconstrucción de viviendas afectadas por un desastre natural, quizá el más ambicioso luego del temblor de 1985, afirmó.

Calderón pudo observar casas dañadas, sin techos, cuarteadas, y a gente que duerme afuera de su vivienda.

Félix Guerra dijo que el martes pasado arrancó el Programa de Empleo Temporal otorgado a 23,900 familias con un monto cercano a 30 millones de pesos en total. En Ometepec hubo 6,275 casas afectadas, 932 con daño total.

El Presidente al pie de la iglesia de la comunidad dijo a los pobladores que el domingo se repartirán láminas con censo en mano, para evitar los malos manejos de los apoyos.

tania.rosas@eleconomista.mx