La tolerancia de las autoridades estatales y federales al surgimiento de los grupos de autodefensa en Michoacán no significa que haya paramilitarismo en el país, sino que evidencian un entramado institucional muy rebasado.

Para Javier Oliva, profesor e investigador de la UNAM, las instituciones de seguridad y el aparato de procuración de justicia requieren no sólo transformaciones jurídicas, sino de coordinación y programas integrales bien definidos, con líneas de acción puntuales.

Oliva Posadas explica que si bien comparten ciertas características, no son comparables los grupos de autodefensa en Michoacán a las guardias comunitarias en Guerrero.

Detalla que ni si quiera son equiparables las del estado purépecha, ya que en cada localidad surgen por cuestiones distintas, aunque todas ellas llevan el común denominador: la violencia y el crimen organizado, que detonó su surgimiento para combatirlo.

Ante la escasa información que se tiene sobre el origen y financiamiento de estos grupos civiles armados, Oliva Posadas dice que sí se requiere conocer detalles más profundos obre los grupos, sin embargo, la prioridad es la elaboración de programas articulados, viables, y que sean tangibles los resultados.

Menciona que el tiempo de plantación en esta nueva administración ya se está agotando, la seguridad es un servicio más, como el agua, si no hay, la gente busca hacerse de ella. O como la luz, si no la tiene, la gente busca un diablito. Es similar con las autodefensas. No es la primera vez que sucede. Sucedió con las policías comunitarias en Guerrero, tampoco es algo insólito, aunque eso no quiere decir que esté bien .

El estudioso de temas de seguridad afirma que a poco más de un año de esta nueva administración, percibe que en los planes sectoriales del Plan Nacional de Seguridad no hay líneas compatibles o de articulación entre dependencias encargadas de la seguridad del país, la desconexión es evidente, aunque se hable de coordinación .

Javier Oliva refiere que una contradicción en la conducción del tema de seguridad del gobierno estatal es que por un lado asevera que el estado mantiene el control de la mayor parte de los 113 municipios que conforman a la entidad y por otro lado, cada vez las autodefensas se instalan en los municipios y poblados, haciéndose del control de la seguridad de éstos.

Actualmente, las autodefensas mantienen su poderío en los municipios de Churumuco y Poturo, Tepalcatepec, Buenavista, Coalcomán, Aguililla, Chinicuila, Aquila, Tancítaro, La Huacana y ahora Parácuaro. Así como en las localidades de Cherato, Cheratito, Oruscato, 18 de marzo, Paramuen, Urapicho, Puente grande, Iramo, Chapa, Pestañita, Puente Alto, el Carmen y Tecuarén.

veronica.macias@eleconomista.mx