A 24 años de distancia, el modelo que dio origen al PRD se agotó y hay obligación de transitar de un partido-personaje a un partido-institución y la oportunidad se abrió con la salida de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, la renovación no será fácil, pues el partido se enfrenta a usos y costumbres de las corrientes que buscan retener cotos de poder, reconoció el coordinador de Nueva Izquierda y exdirigente nacional, Jesús Ortega.

Agregó que estas resistencias provocan críticas conservadoras a las reuniones entre gobernadores con el Presidente electo. Con sus actitudes se alían con la derecha y benefician a las fuerzas más reaccionarias del país. No soy tan ingenuo, pero lo hacen conscientemente para favorecer al PRI o al PAN y preservar su pequeño coto de intereses .

La entrevista con Jesús Ortega se da en sus oficinas un día después de que gobernadores perredistas se reunieron con Enrique Peña Nieto y se comprometieron a trabajar en conjunto en las reformas hacendaria y energética, lo cual les trajo criticas al interior del PRD.

Advirtió que viene una confrontación -de ideas- entre las corrientes del PRD para lograr una transformación, pues en el ámbito legislativo deben concretar alianzas con otras fuerzas políticas, igual que en el Senado con la reforma laboral.

Tenemos que sacar los escombros, limpiar la herrumbre, quitar los tubos oxidados y terminar con las costumbres conservadoras . El plazo es el Congreso Nacional de diciembre.

La separación de Andrés Manuel López Obrador, ¿qué generó en el partido?

Se creó una crisis-oportunidad. Hay que adecuarse a esos cambios, dejar atrás las antiguas bases del aquel pacto y reconstituirnos en un partido-institución. Se agotaron también los grupos de presión, pues en el partido lo que en un principio se pretendía fueran corrientes de opinión se convirtieron en grupos de presión para la disputa de posiciones.

¿Hay condiciones externas e internas para concretar la renovación total?

Están dadas; sin embargo, no se han logrado concretar entre las corrientes, pues quieren mantener usos y costumbres. La vida no debe ajustarse a las viejas costumbres, se debe romper con ellas, aunque satisfagan a algunos grupos, los cuales han hecho de esta práctica un estilo de vida.

¿Qué grupo se resiste?

En el Congreso de Nueva Izquierda, René Bejarano fue invitado y tuvo un discurso que lo llamo del pa’qué cambiamos, si así estamos bien. Yo digo que no estamos bien y todavía nos irá mal de no cambiar radicalmente.

EL PRD YA NO TIENE UNA LÍNEA CLARA

El exdirigente nacional aseguró que no hay una definición clara del partido, actualmente tiene un poquito de aquí, de allá. Y me opongo documentos capirotada. Por eso vamos al Congreso Nacional a definir la personalidad en las nuevas circunstancias del país .

Nueva Izquierda -de las más representativas y la que ha liderado al PRD en los últimos años- lleva como propuesta romper con los vicios.

¿Hasta dónde están dispuestos a llegar para alcanzar los objetivos?

Haremos todo lo necesario para transformar al PRD y convertirnos en este partido-institución y enfrentaremos visiones conservadoras. Será de enfrentamiento de ideas, de votaciones, de enfrentar esa herrumbre que ha cubierto a algunos compañeros, que les ha oxidado el pensamiento.

El PAN está también en proceso de renovación, ¿es una oportunidad?

Atraviesa (el PAN) por una crisis, que se debe aprovechar. No debemos ser tan torpes y obtusos para desaprovecharla. Nuestra fuerza es enorme.

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