La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) dirigió al director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), José Antonio González Anaya, la recomendación 39/2015, por violencia obstétrica en perjuicio de una mujer que falleció por omisiones atribuibles a servidores públicos del Hospital General de Zona Número 3, en San Juan del Río, Querétaro.

Se trata de una mujer de 38 años, que contaba con 35 semanas de gestación, a quien se le violentaron sus derechos a la protección de la salud materna y a la vida, luego de que el 27 de julio del 2013 ingresó a la sala de urgencias del nosocomio con un ligero sangrado, por lo que quedó internada y su esposo fue informado al día siguiente que había fallecido; día en el que se le iba a practicar un ultrasonido.

La CNDH comprobó que transcurrieron 16 horas desde que la mujer fue hospitalizada hasta la realización del ultrasonido, lo que derivó en un retraso del diagnóstico, no comprobaron el sangrado transvaginal y subestimaron el manejo médico de la paciente.

El organismo recomendó reparar los daños a su esposo y tres hijos incluyendo el pago de una compensación y atención psicológica, garantizar la no repetición, y solicitar al personal médico copia de la certificación y recertificación tramitadas ante los consejos de especialidades.