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Política

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Desorden y pocas propuestas en primer debate de candidatos a gobierno de Coahuila

El primer debate entre los cuatro candidatos a la gubernatura de Coahuila empezó en medio del desorden de sus seguidores presentes en el salón, y así terminó.

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Rolando Ramos

El primer debate entre los cuatro candidatos a la gubernatura de Coahuila empezó en medio del desorden de sus seguidores presentes en el salón, y así terminó.

A punto estuvo de que el periodista Javier Solórzano, quien moderó el encuentro con su colega local Sandra Romandía, diera el evento por terminado en el minuto 45.

“Aquí los señores del PT y Morena se quedaron anclados en aquella época que ellos llaman el moreirato, que por ciento es algo que ya no existe”, dijo Manolo Jiménez, el abanderado de la alianza PRI-PAN-PRD, e inició el desorden en la sala.

“Porque el gobernador de Coahuila se llama Miguel Riquelme y el que sigue se llama Manolo Jiménez”, terminó.

Armando Guadiana, abanderado de Morena aprovechó para expresar: “Ahora quieren el Peña Nieto de los Moreira”.

Ricardo Mejía, candidato del PT, aprovechó cada intervención para atacar a Guadiana, su excorreligionario que le ganó la nominación.

“Ayudaste a Riquelme a llegar (...) y ahora apoyas a Manolito a llegar, no tienes vergüenza", soltó Mejía, ya dándose por vencido antes de la elección, que será hasta el próximo 4 de junio.

El priista Manolo lamentó que mientras la gente quiere escuchar propuestas “es increíble que aquí están enfrascados en grillas y mentiras. Pero cómo creerles. El candidato del PT ha mentido y traicionado en los cinco partidos políticos en que ha militado.

“Del candidato de Morena todos los coahuilenses sabemos que la honestidad, la transparencia y la rendición de cuentas no son su fuerte. Y del candidato (Evaristo Lenin) de la UDC-PVEM sus cuentas públicas hablan por sí mismas”, dijo, en referencia a cuando el hoy pevemista fue alcalde de Ciudad Acuña.

“Hechos, acciones y resultados, no discursos vacíos y mucho menos mentiras”, agregó.

Pero derrapó cuando Romandía le recordó que “cuando fue alcalde Saltillo dio permisos de construcción a su propia empresa inmobiliaria y mantuvo en la opacidad el padrón de beneficiarios (como secretario de Desarrollo Social) ... y al final terminó beneficiando a los empresarios de siempre”.

“Lo que tú cometas es precisamente lo que dicen mis adversarios”, respondió, y ante la réplica de la mujer, insistió en que “la gente nos tiene que medir por lo que hemos hecho, no por lo que decimos que vamos a hacer. Hechos, más que palabras…

“Candidato, de ser gobernador, ¿se compromete a que el dinero no va a quedar en las mismas familias de siempre en Coahuila?”, interrumpió la incisiva periodista.

“Yo lo que propongo en este caso es hacer un Consejo Ciudadano de Viabilidad Financiera (…) para poder decidir y definir qué hacemos con este compromiso financiero que se tiene”, devolvió con un eufemismo para no llamar a deuda de 43,000 millones de pesos del estado, por su nombre.

rolando.ramos@eleconomista.mx

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