El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana tiene actualmente 15 disidencias, mismas que se disputan la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo o buscan la destitución del actual dirigente, Carlos Romero Deschamps, quien se encuentra al frente de la organización sindical desde hace tres décadas; y que para su expulsión requiere “un debido proceso” que incluye una Asamblea Nacional y contar con el apoyo de la mayoría de las secciones sindicales bajo la tutela del Consejo General de Vigilancia.

Este miércoles se manejó la información de que trabajadores petroleros habían expulsado de sus filas al dirigente Carlos Romero Deschamps durante una Convención Extraordinaria y que eligieron a Sergio Carlos Morales como nuevo líder petrolero.

Entrevistados por separado, dos de las disidencias, quienes ya cuentan con toma de nota (reconocimiento de la autoridad laboral), coincidieron en que es un distractor el anuncio que hizo Sergio Carlos Morales, respecto a la destitución del dirigente.

“Para que se dé la expulsión de Romero Deschamps se debe seguir todo un proceso, no basta con que una sección sindical o un grupo de disidentes vote por su expulsión; se requiere que estén de acuerdo las secciones sindicales, que haya votación nacional, así como asambleas. Lo que hoy denuncian los trabajadores en Coahuila, con Sergio Carlos Morales, es sólo un distractor ante las denuncias penales que tiene el dirigente”, explicó en entrevista Luis Zárate Cuevas, integrante del Sindicato Petroleros de México.

En ese mismo tenor se expresó Pablo Franco, abogado laboral y exfuncionario de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, “se conoce que él (Sergio Carlos Morales) forma parte de las disidencias que promueve el propio Romero Deschamps”.

Mientras que el abogado Marco del Toro comentó que la base de la expulsión del dirigente, si fuera el caso, debe ceñirse a los estatutos de la propia organización sindical, expuso.