El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, negó que existan anomalías financieras en el ejercicio presupuestal de programas de atención y protección a migrantes, por 50 millones de pesos.

Así respondió el funcionario a los cuestionamientos de Clemente Castañeda, senador de Movimiento Ciudadano (MC), quien aseguró que de acuerdo con informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hubo mal uso de tales recursos.

“Específicamente, la Auditoría Superior de la Federación observó, de un universo analizado de 480 millones de pesos, 53”, precisó, al asegurar que las indagatorias están en proceso.

“La última información que me dan las áreas competentes es que vamos en ruta para que prácticamente todas estas observaciones queden solventadas en tiempo y en forma, lo cual nos debe dar tranquilidad, de que los recursos para los migrantes son genuinamente aplicados para los migrantes”, dijo Videgaray Caso.

Al comparecer ante el pleno de la Cámara de Senadores para analizar el sexto y último informe del presidente Enrique Peña Nieto, el responsable de la política exterior afirmó que en materia de migración México ha jugado un papel protagónico en la formación, consenso y aprobación del instrumento más importante en la historia del orden multilateral en el ámbito migratorio.

“Hoy el concierto internacional reconoce la diplomacia mexicana por su liderazgo y capacidad para generar consensos”, se jactó en la tribuna.

En respuesta a Leonor Noyola (PRD), quien le cuestionó sobre la política del presidente estadounidense, Donald Trump, denominada tolerancia cero, mediante la cual se endurecieron aún más las medidas contra los migrantes, Videgaray Caso dijo que México fue el primer país en denunciar la política de separación de menores en la frontera de Estados Unidos.

“La política de tolerancia cero y la consecuencia que tuvo en separar a más de 2,700 menores de sus familiares adultos es una aberración inhumana y la calificamos como lo que es: una política cruel e inaceptable”.

Añadió que “es un tema que nos debe unir a todos, más allá de las diferentes opiniones políticas que tenemos. México debe de manera enérgica exigir la inmediata reunificación de las familias de los niños que están separados, sin importar —y lo quiero dejar muy claro—, sin importar si se trata de niños mexicanos, guatemaltecos, hondureños o salvadoreños”.