El presidente Enrique Peña Nieto negó un trato preferencial para la empresa Constructora y Edificadora GIA+A SA de CV, presidida por Hipólito Gerard Rivero, cuñado del expresidente de México, Carlos Salinas de Gortari, consorcio que ganó un contrato para la construcción de un hospital del ISSSTE en Mérida, Yucatán.

El Ejecutivo federal negó que ese contrato, mediante la figura de asociaciones público-privadas, haya sido adjudicado de manera directa por el ISSSTE.

Argumentó que el 18 de diciembre del 2015 inició la Licitación Pública Internacional Mixta del proyecto de construcción de una nueva clínica en Mérida, mediante el esquema de APP.

Dicho concurso fue realizado, en todo momento, atendiendo lo establecido en la Ley de Asociaciones Público-Privadas , defendió. En las respuestas a las preguntas parlamentarias hechas por el Congreso el Ejecutivo explicó que se presentaron siete concursantes. Aunque no precisó el monto del contrato, se estima que la inversión para la construcción del nosocomio sería por 602.6 millones de pesos, con un plazo de 27 años para el uso de bienes públicos o la prestación de los servicios, que permite el artículo 87 de la ley.

El gobierno expuso que el proceso de licitación se apegó al marco de transparencia; se realizaron cinco juntas de aclaraciones, tres talleres financieros y se recibieron más de 1,000 preguntas de todos los concursantes.

Precisó que la licitación fue declarada desierta en un inicio, debido a que las ofertas económicas de los licitantes eran superiores al techo financiero.

Por esta razón, y a causa de que existía la imperiosa necesidad de contar con una unidad hospitalaria de segundo nivel en Mérida, Yucatán, es que se relanzó la licitación el 23 de junio del 2016, nuevamente con el carácter internacional , mencionó.