Recolectar y llevar la basura de la ciudad de México a sitios de disposición final en el Estado de México le cuesta al gobierno local 40% más de lo que se destinaba cuando la basura terminaba en el relleno sanitario Bordo Poniente, clausurado el 19 de diciembre del 2011, informó el coordinador de la Comisión para la Gestión Integral de los Residuos Sólidos del Distrito Federal, Fernando Méndez.

La suma de los gastos totales de recolección y disposición final de la basura en tiempos del Bordo Poniente ascendía a 2,918 millones de pesos al año, precio que se incrementará 40% debido a un mayor uso de transporte privado, así como el uso de gasolina para el traslado al Estado de México.

Detalló que los residuos sólidos se mandan a Ixtlahuaca, Ixtapaluca, Cuautitlán Izcalli y Tecámac. Este gasto se pretende recuperar una vez que la planta de biogás planeada para obtener energía de las emisiones generadas de la basura en Bordo Poniente comience a generar electricidad, lo que implicaría un ahorro significativo para la capital, indicó.

La construcción de esta planta se presentará luego de que el gobierno capitalino lance una licitación internacional para seleccionar a la empresa a quien será concesionada la obra y quien se encargará de la construcción de la misma. Además del biogás, la composta que llegue y se trate en el Bordo Poniente tiene mercados específicos en las que puede distribuirse, expuso el funcionario.

Estos residuos pueden ser aprovechados por la industria de la construcción, la jardinería privada, el sector agrícola, en el mantenimiento de parques, jardines, camellones de la ciudad o en las zonas montañosas que rodean al DF, suelos que al ser enriquecidos funcionarían mejor para recargar los mantos acuíferos.

Por su parte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente multó al municipio de Cuautitlán Izcalli con 2 millones de pesos por falta de saneamiento al tiradero San José Huilaingo, que cerró sus puertas en el 2010 y quedó a cargo de la empresa Greenpoint, que luego perdería la concesión.