Marco Fernández, investigador de México Evalúa y profesor de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey, manifestó que la elección de Carlos Chaurand Arzate, como presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), es una muestra de la falta de sensibilidad de la clase política frente al escenario nacional.

El nombramiento es consistente con la falta de sensibilidad de una clase política que no entiende que se necesitan mandar señales de personajes que puedan garantizar imparcialidad, revisar cualquier malinterpretación de un uso politizado de la justicia o de una protección diferenciada en la aplicación de la ley , dijo en entrevista con El Economista.

Y es que el ahora titular del TFJA, ente que conformará el Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) junto con la Auditoría Superior de la Federación, el Instituto Nacional de Transparencia, la Secretaría de la Función Pública, un representante del Consejo de la Judicatura Federal, otro del Comité de Participación Ciudadana y el fiscal anticorrupción, es militante del PRI.

Nombrar a una persona que al igual que los otros dos compañeros suyos de partido, destacados militantes partidistas, pues pone duda sobre una institución que tiene que garantizar un procedimiento adecuado de las faltas administrativas graves que tienen que procesar en el marco del nuevo Tribunal de Justicia Administrativa , dijo Fernández.

En su oportunidad Ricardo Corona, abogado general del Instituto Mexicano para la Competitividad, refirió que sin cuestionar la reputación académica y la capacidad de Chaurand Arzate, se debe garantizar la neutralidad en el cargo que va a desarrollar.

Y aquí tenemos un problema, muchas veces si tienes a un servidor público que desempeñó su cargo y después se pasa a otro, desvincularlo es el reto que se enfrenta , expuso.

El problema, agregó, es que si tú no garantizas, los mecanismos eficaces que controlen cualquier posibilidad de que se sesgue su función, no te va a servir de nada, ése es el reto.

En este sentido, explicó que para asegurar la imparcialidad de las instituciones, además de cumplir con el marco legal que marca el deber ser , se debe priorizar los ejes transversales como la transparencia y rendición de cuentas.

Marco Fernández también dijo que el nombramiento del presidente del TFJA se suma al realizado en la Procuraduría General de la República con Raúl Cervantes y de la Secretaría de la Función Pública con Arely Gómez, que minan de entrada la credibilidad de la operatividad del Sistema Nacional Anticorrupción .

Por ello expuso que hay un largo camino por recorrer en ir implementando el Sistema, en ir depurando las instituciones.

Selección, poco transparente

La elección de Carlos Chaurand Arzate como presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), aunque legal fue llevado a cabo sin ningún tipo de publicidad y transparencia que permita a la sociedad exponer sus puntos de vista , destacó Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

La discusión y socialización son factores necesarios para contar con un sistema legítimo capaz de combatir la impunidad sin tintes partidistas , expuso en un comunicado.

Lo anterior ya que Chaurand Arzate, además de haber sido Diputado y Senador del PRI, ha ocupado cargos como consejero estatal y nacional del mismo, y Secretario Técnico del Consejo Político Nacional.

Este proceso poco transparente a través del cual se eligió como presidente a alguien que ha militado en un partido, no abona al reto y compromiso de combatir la corrupción y la impunidad en nuestro país , refirió María Amparo Casar, presidenta ejecutiva de la organización.

Recordó que aún no se han elegido los magistrados que integrarán la Tercera Sección del TFJA, quien a través de salas especializadas, impondrán sanciones a los funcionarios públicos que incurran en faltas graves.