El gobierno mexicano condenó de forma enérgica la muerte de un ciudadano mexicano ocurrida en la línea divisoria entre Tijuana y San Diego, en la que estuvieron involucrados elementos de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

En un comunicado emitido por la cancillería, las autoridades mexicanas señalaron que ya se presentaron las inconformidades formales a través de los canales oficiales tanto del Consulado de México en San Diego como de la Embajada en Washington y ante la sede diplomática de Estados Unidos en México.

Los hechos tuvieron lugar la noche del martes en la línea fronteriza de San Diego y el cuerpo del connacional fallecido quedó en el lado mexicano.

De manera paralela, subrayó, las autoridades judiciales mexicanas realizan las investigaciones correspondientes.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recordó que el 15 de diciembre pasado los gobiernos de México y Estados Unidos firmaron un acuerdo que considera como un uso excesivo de la fuerza el hecho de responder a balazos las agresiones con piedras, como al parecer ocurrió en este caso.

RDS