Según datos de la Secretaría de Salud federal (SSA) hasta el pasado martes 28 millones 590,500 personas han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el virus SARS-CoV-2, es decir, 32% de la población objetivo (mayor de 18 años).

La cobertura por entidad refleja que únicamente Baja California tiene a más de la mitad (63%) de sus ciudadanos con al menos una dosis de la vacuna. La CDMX se encuentra en segunda posición (50%) y en tercero está Zacatecas (40%).

Los otros 29 estados de nuestro país no llegan a 40% de la población con al menos una dosis de la vacuna.

Destaca el caso de Chiapas que es la entidad con menor porcentaje de inoculados (15%); le sigue Puebla (23%) y Veracruz (24%).

Inmunidad al virus

Con relación al incremento de los casos reportado por el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell en las últimas semanas, Alejandro Macías excomisionado de la pandemia de influenza en México en el 2009, mencionó que las localidades con menor avance de vacunación en la inoculación son más vulnerables a una escalada en el número de infectados.

“Desde luego el sólo hecho que haya muchas personas sin vacunar puede hacer que la tercera ola afecte sustancialmente a algunas áreas, específicamente en donde la enfermedad hubiera entrado con relativamente baja incidencia anteriormente”, comentó.

El experto añadió que el repunte de contagios alertado por las autoridades se trata de un fenómeno multifactorial.

“Como primera causa, se considera que la pandemia no ha entrado con la misma incidencia en todo el país, entonces hay zonas que tienen una inmunidad de grupo muy baja y es un terreno más fértil para que los rebrotes, estaremos viéndolos a nivel local. Otro factor tiene que ver con las variantes, ya que son parcialmente resistentes, no completamente”, dijo Macías.

En cuanto a la población inoculada, añadió el experto,“es posible que algunos puedan enfermar pues sabemos que las nuevas variables tienen lo que conocemos como una escape de la inmunidad, pero en general no produce enfermedades graves y no se esperaría que se saturaran los servicios hospitalarios”, apuntó.

Por su parte, Malaquías López Cervantes, académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM explicó que la garantía que se le da a las personas que ya fueron vacunadas con el esquema completo es la reducción de la probabilidad de morir a causa del virus, no obstante, el riesgo de enfermar aún se mantiene.

“Esto ha sido una discusión internacional, a pesar de tener las dos dosis de vacuna una persona puede llegar a contagiarse y la razón es que las éstas son imperfectas. En el caso de Pfizer y Moderna se ha dicho que dan 95% de efectividad, esto traducido es que si vacunamos a 100 personas existirán cinco que a pesar de estar vacunadas no tienen protección y si se contagian podrían llegar hasta perder la vida”, comentó.

El académico refirió que lo que se visualiza es la “expresión del riesgo que se está corriendo cuando se relajan las medidas de control de la movilidad social”.

ivan.rodriguez@eleconomista.mx