El gobierno de México anunció este miércoles un plan para garantizar la seguridad de los candidatos a las elecciones presidenciales y al Congreso en julio próximo ante la amenaza latente del crimen organizado sobre los comicios.

El anuncio fue hecho por el presidente Felipe Calderón, quien recordó que candidatos de todas las filiaciones políticas han sido presionados por cárteles de la droga que buscan mantener el control de las actividades delictivas en pueblos y ciudades mexicanas.

"El Estado no cede ni debe ceder ante la amenaza de los criminales", dijo el mandatario en una reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública con los gobernadores de 31 estados, el jefe de gobierno de la capital mexicana y miembros del gabinete de seguridad.

Durante la reunión, Calderón firmó un convenio entre el gobierno federal y los estatales que prevé "brindar protección personal a los candidatos a puestos de elección popular y autoridades electorales que así lo requieran", señaló.

Un total de 28 alcaldes mexicanos han sido asesinados en los últimos cinco años por el crimen organizado, mientras que el candidato a gobernador en el estado de Tamaulipas, Rodolfo Torre, fue emboscado y ultimado con varios colaboradores en junio de 2010, una semana antes de las elecciones en ese distrito fronterizo con Estados Unidos.

Calderón subrayó que el poder corruptor de los delincuentes constituye una amenaza para la democracia y las instituciones en México. "Todos hemos sido testigos de cómo en diversas regiones del país los delincuentes han buscado enquistarse en la sociedad", apuntó.

En noviembre, el gobierno denunció la injerencia de los cárteles en las elecciones para gobernador en el estado de Michoacán, de donde es originario Calderón y donde su hermana era candidata. El ganador fue el opositor Partido Revolucionario Institucional.

En los comicios del 1 de julio se elegirá presidente y se renovarán las cámaras de Diputados y Senadores, así como seis gobernadores y el alcalde de la capital.

MIF