Ante los avances que presenta la aprobación de la Guardia Nacional, solo resta vigilar que no se cometan excesos y estar atentos a la discusión y aprobación de la legislación secundaria, a fin de evitar que se vulneren los derechos humanos.

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, expuso lo anterior en entrevista luego de participar en la inauguración del congreso Nacional de la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos.

Al manifestar su postura respecto a la aprobación de la Guardia Nacional, recordó que el año pasado la CNDH interpuso una acción de inconstitucionalidad en la que la Corte les dio la razón, sin embargo, hoy se hicieron reformas a la Carta Magna que cambiaron ese hecho.

Expuso que, aunque hubiera sido ideal que el mando de esta guardia fuera civil, al final no fue así; sin embargo, se lograron aspectos como cinco años para la participación de las fuerzas armadas como tal y una adscripción civil.

Manifestó su confianza en que de la misma forma en que se dio en la reforma constitucional que se denominó Parlamento Abierto, la legislación secundaria siga dando pauta a la participación de la academia, la sociedad civil, organismos públicos de derechos humanos e internacionales.

En cuanto a la situación que presenta la agenda nacional en materia de derechos humanos, el ombudsman advirtió que se percibe de crisis, toda vez que prevalece el flagelo de las desapariciones forzadas, las fosas clandestinas y la tortura.

Recordó que en ese sentido México hoy está siendo evaluado en Ginebra, Suiza, en el Comité Contra la Tortura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) (CAT), para lo cual la comisión presentó un informe alterno que concluye que la tortura está extendida en el país.

Muestra de ello es que hay recomendaciones de la CNDH que documentan tortura, y más lacerante también, cuando la tortura alcanza niveles de violencia sexual, donde la mayoría de las víctimas son mujeres.

Ante esta situación, aseveró que los ombudperson “tenemos que redoblar esfuerzos para identificar los casos de tortura, investigarlos y sancionarlos”.

Asimismo, para exigir a los gobiernos y a los congresos locales que doten de recursos para que las comisiones estatales puedan realizar los Protocolos de Estambul, instrumento orientativo pero muy importante.