La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dirigió a Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas, la recomendación 4/2016, por la muerte de un indígena tzotzil en el Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados número 14 (CERSS 14), El Amate, ubicado en Cintalapa.

Refirió que el fallecimiento derivó de la falta de cuidado, deficiencia en la seguridad, vigilancia y control por parte de las autoridades penitenciarias.

La CNDH detalló que tras la investigación se evidenció la ausencia de condiciones dignas en El Amate, así como la falta de clasificación penitenciaria, problemas de autogobierno y deficiencias en la vigilancia y seguridad de los dormitorios, circunstancias que colocaron al indígena en un estado de vulnerabilidad .

De acuerdo con el organismo nacional, la persona fue encontrada sin vida el 4 de agosto del 2014 colgada en el baño del caracol del segundo nivel de la cárcel.

En relación con la insuficiente vigilancia del penal, la CNDH corroboró que sólo 120 personas se encargan de la seguridad y custodia para una población de 2,520 internos, por lo que no se cubren las necesidades en las áreas donde éstos deambulan.

Asimismo concluyó que la autoridad penitenciaria no tomó las medidas para garantizar una debida seguridad y custodia en los módulos, en particular, en el lugar donde fue encontrada la víctima, lo que incidió en una afectación en su integridad física, sin que el personal se hubiere percatado oportunamente de ello .

En este sentido, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos recomendó a Velasco Coello instruir a la autoridad penitenciaria garantizar el derecho a la integridad personal de los internos de acuerdo con el Código de Ejecución de Sanciones Penales y Medidas de Libertad Anticipada para el Estado de Chiapas.

Además, incrementar el personal de seguridad y vigilancia en los módulos de El Amate, erradicar el autogobierno, evitar que los presos ejerzan funciones de mando, competencia por parte de la autoridad y reclasificar a la población penitenciaria.