La Huerta.- Miembros de las autodefensas mexicanas tomaron este viernes el control de un poblado del municipio de Apatzingán (Michoacán, oeste), gran bastión de un cártel local, pese a que voceros de las milicias anunciaron un cese de esas acciones, constató un periodista que trabaja para la AFP.

Unos 80 integrantes de las autodefensas irrumpieron el viernes en el poblado La Huerta (unos 500 habitantes) con rifles de alto poder y a bordo de decenas de camionetas, seguidos de un contingente de la policía federal que no intervino.

En la incursión, que duró unas tres horas, retuvieron a dos hombres a los que acusaron de pertenecer al cártel enemigo de Los Caballeros Templarios y decomisaron fusiles, chalecos, radios y otros materiales en viviendas.

"Eran pocos los Templarios que encontramos aquí, pero la gente ya es libre en su pueblo", dijo a la AFP uno de los autodefensas que iba al mando de la incursión y que pidió el anonimato.

La toma del poblado rural, ubicado a unos 10 kilómetros del centro de Apatzingán (unos 120.000 habitantes), concluyó sin que hubiera enfrentamientos ni disparos.

Estanislao Beltrán, uno de esos voceros, explicó a la AFP este viernes que la acción en La Huerta se debió a una petición de los propios habitantes para que les protejan de la criminalidad.

"Es el mismo pueblo el que se levantó, el pueblo que está cansado y organizado se levanta a cuidar las entradas y pone barricadas", dijo Beltrán. El gobierno no ha hecho comentarios sobre esta acción.

Las autodefensas han aceptado colaborar con las autoridades en la vigilancia de sus comunidades, aunque se niegan al pedido de que se desarmen hasta que constaten la efectividad del operativo federal con la captura de alguno de los jefes de los Templarios.

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