Nuestro país es de los que más busca atención médica en el sector privado, mientras en el presente sexenio se ha disminuido el presupuesto destinado para la Secretaría de Salud, advirtió el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Reveló que de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México se encuentra en la segunda posición en gasto de bolsillo en salud con 41% del ingreso, por debajo de Letonia.

En contraste, el gasto programado para el sector salud ha sufrido una reducción durante la actual administración, ya que en el 2016 se presupuestaron 113,480 millones de pesos; para el 2018 se destinaron 90,558 millones de pesos.

Manuel Molano, director general adjunto del Imco, señaló durante la presentación del estudio “Pequeños Pasos para Transformar al Sistema de Salud” que el gasto directo de las familias en materia de salud tiene “implicaciones socioeconómicas trascendentales”.

Detalló que las enfermedades crónicas representan siete de cada 10 de las principales causas de muerte en México, siendo los padecimientos cardiacos y la diabetes las de mayor prevalencia con 35 por ciento.

Destacó que “el gasto en enfermedades crónicas puede condicionar a una familia a caer en pobreza” y ejemplificó que para el caso de la diabetes, sin una cobertura efectiva, se condiciona a las familias a esta circunstancia, en un país donde 9% de la población tiene este padecimiento.

Molano expuso que una familia tiene un ingreso promedio anual de 127,000 pesos, mientras que los tratamientos en el sector privado alcanzan 76,000 pesos para hipertensión, 131,000 para diabetes, 194,000 para enfermedad isquémica del corazón y 245,000 para cáncer de mama.

Costos que se incrementan para la atención de otras enfermedades del corazón, con gasto promedio anual de 347,000, 468,000 para hepatitis y 875,000 para leucemia.

En su turno, Fátima Masse, consultora del Imco, señaló la necesidad de reformar el sistema de salud a fin de garantizar el acceso a los servicios a la ciudadanía y diseñar una política pública de datos en la materia, incluido el sector privado que permita la medición de resultados.

Dijo que la Cofepris debe fortalecerse para adquirir mayor alcance a fin de ampliar las verificaciones a los 15,000 consultorios adyacentes a farmacias, publicar los resultados, diseñar, medir y publicar indicadores sobre la calidad de la atención.

Masse indicó que los servicios de salud se deben centrar en el paciente, creando una Subprocuraduría de Servicios Privados de Salud en la Profeco, que en colaboración con la Secretaría de Salud estudie el mercado de servicios de salud.

Además de garantizar que los servicios de salud se presten en condiciones de competencia y calidad; se proteja, informe y asesore a los consumidores, y se difundan los resultados de las evaluaciones sobre tecnologías médicas.