El cuerpo de la niña Paulette Gebara debió expedir un olor desagradable a más tardar a los cuatro días después de su muerte, dice el doctor Natalio González, académico del Departamento de Anatomía de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El especialista en plastinación de órganos indicó que en función del lugar donde la menor se encontraba, el cual ofrecía sombra, y con base en el proceso normal de descomposición de un cuerpo con las características como las de la pequeña, debió haberse percibido un olor fétido no más de cuatro días después. Más aún que dos personas durmiendo en la cama donde encontraron a Paulette y diversos investigadores inspeccionando la recámara.

Agregó que las modificaciones que sufre un cadáver no varían en cuestión de edad, sino que dependen de los llamados agentes acelerantes o retardantes del enfriamiento como pueden ser:

Escasa vestimenta, época del año, caquexia, humedad o hemorragia previa a la muerte y las condiciones climatológicas. Remarcó que para que un cuerpo inerte no expida aroma debe ser tratado con químicos especiales, de lo contrario seguirá el proceso normal de descomposición.

Para diagnosticar el tiempo de muerte transcurrido en una persona, la medicina hace uso del cronotanatodiagnóstico, el cual se trata de los fenómenos cadavéricos que se presentan a la muerte e indica que es a través de una autopsia con la que se determina el tipo de muerte. Para decir que un individuo murió de asfixia se debió revisar los pulmones.

La descomposición, según un manual de ciencias

De acuerdo con el Manual de ciencias forenses, de José Carlos Fuentes Rocanín, José Cabrera Forneiro y Carlos Fuertes Iglesias, los fenómenos cadavéricos que sufre un cuerpo se dividen en:

Enfriamiento. Conocido como algor mortis, es el cese de la producción de calor y descenso paulatino de la temperatura, de 0.8 a 1 grado centígrado por hora, en las primeras 12 horas, y después de 3 a 0.5 grados por hora, en las siguientes 12 horas, hasta cumplir las 24.

Livides: Aparición de manchas color rojo vino que se presentan entre las tres y cuatro primeras horas post mortem, alcanza su máxima intensidad entre la sexta y octava hora, y a partir de la 25 se fijan y no cambian de situación anatómica.

Deshidratación: Se presenta a partir de la octava hora. Está dada por la evaporación del agua corporal, que se manifiesta por signos tales como la depresión de los globos oculares.

Signo de Sommer: Mancha irregular de color negro que se presenta a partir de la quinta hora y no cambia de zona anatómica.

Rigidez: Se presenta a partir de las tres horas posteriores y alcanza su máxima rigidez entre las 12 y 15 horas.

Putrefacción: Descomposición del organismo por acción de las bacterias e inicia inmediatamente después de la muerte, depende de factores acelerantes y retardantes.

Certezas de la PGR

Paulette Gebara murió entre cinco y seis horas después de que fue acostada, el 21 de marzo del 2010.

La menor no emitió olor por descomposición, porque no presentó rompimiento de pápulas, lo que causa que un cadáver emita olores.

La baja cantidad de grasa corporal coadyuvó a que el proceso de descomposición fuera más lento.

Análisis

del experto:

La putrefacción del organismo por bacterias inicia inmediatamente después de la muerte de la persona.

Aun con agentes retardantes, del proceso de descomposición como haber estado bajo la sombra, permanecer envuelta en las sábanas y un ambiente frío debió haber emitido un aroma fétido a más tardar a los cuatro días.

Aunque el tejido adiposo es un acelerante para la descomposición de un cuerpo, las bacterias comienzan a modificar el cuerpo de manera inmediata y generalmente los olores característicos de un cadáver se perciben a los dos días del acaecimiento.

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