Las policías municipales del país presentan deficiencias como falta de documentación de sus actividades, no incorporan criterios científicos y técnicos en la toma de decisiones; los procesos disciplinarios a su interior son “sumamente discrecionales”, aunado a que no cuentan con mecanismos de supervisión externa, concluyó un análisis del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) en colaboración con el Instituto para la Seguridad y la Democracia, A.C. (Insyde), la Secretaría de Relaciones Exteriores y el gobierno alemán.

Para el informe final “Hallazgos sobre la aplicación de la herramienta de verificación del Sistema de Indicadores del Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica (MNPJC)”, las instituciones analizaron a 32 policías de localidades con altos niveles de homicidios dolosos en el inicio del 2020.

Las corporaciones se ubicaron en los estados de Baja California (Tijuana y Ensenada); Chiapas (San Cristóbal de las Casas); Chihuahua (Chihuahua y Juárez); Colima (Colima y Manzanillo); Edomex (Nezahualcóyotl); Guanajuato (Celaya, Irapuato, León y San Miguel de Allende).

Así como Guerrero (Acapulco); Jalisco (Guadalajara, Tlaquepaque, Tlajomulco, Tonalá y Zapopan); Michoacán (Morelia y Uruapan; Nuevo León (Escobedo, San Pedro Garza y Monterrey); Oaxaca (Oaxaca); Puebla (Puebla); Querétaro (Querétaro); Quintana Roo (Solidaridad, Cancún); Sinaloa (Culiacán); Sonora (Hermosillo); Tabasco (Centro) y CDMX.

Derivado de ello se concluyó que las policías locales carecen de documentación “a la hora de mostrar evidencia que podría consistir en documentos formales, procedimientos por escrito, reportes de tiempo de respuesta, resultados de encuestas, documentos de análisis para la toma de decisiones, minutas de reuniones de mandos, y manuales de organización”.

Se destacó también que aunque la mayoría de las policías municipales mostró avances significativos en materia de policía de proximidad, en cuanto al modelo policial de Policía Orientada a la Solución de Problemas no fue posible encontrar evidencia contundente que muestre la aplicación estructurada de dicha metodología.

El informe también advirtió que “hay una tendencia a integrar como mandos a personas que no tienen la capacitación ni experiencia en materia policial, ya sean exmilitares e incluso a militares en activo o perfiles civiles. Para impulsar la reforma policial, consideramos fundamental que las autoridades a cargo tengan conocimiento en de la operación policial”.

Según el informe, es posible que el tema más preocupante siga siendo la poca inversión en materia de mejora salarial, prestaciones sociales y certeza jurídica para los integrantes de las instituciones policiales locales.

“Los salarios base de las y los agentes de policías rasos van desde los 8,000 pesos mensuales hasta los 19,000 para el caso de San Pedro Garza García, Nuevo León, la cual destaca, además, por el pago de horas extra. La mayoría no tiene establecidos criterios formales para compensar este tiempo adicional de trabajo”.

Buenas prácticas

De las policías analizadas el informe destacó casos en los que hay prácticas que se pueden replicar. 

La de Chihuahua, por ejemplo, fue la única que mostró una metodología clara y documentada para el despliegue operativo respecto de la incidencia delictiva y otros factores.

Las policías de Tijuana; Chihuahua; Nezahualcóyotl; Escobedo; Monterrey; San Pedro Garza, citó el reporte, “demostraron un avance importante en materia de investigación criminal, colaborando para la resolución de delitos patrimoniales y, en menor medida, de casos como violencia familiar y homicidio, aunque se nota todavía resistencia por parte de las fiscalías del país para aceptar esta práctica”.

En el análisis se asignó una puntuación a cada una de las policías con base en rubros como prácticas en investigación, infraestructura, justicia cívica, equipamiento, condiciones laborales, entre otros, y cuya calificación máxima era de 46 puntos.

Las policías con mayor puntaje fueron las de Chihuahua (43); San Pedro Garza (43) y Querétaro (42). En contraparte, las de los menores fueron Acapulco (11); Tijuana (22) y Ensenada (23).

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