La marcha por la paz, encabezada por el poeta Javier Sicilia, partió ayer de Cuernavaca, Morelos, hacia el Distrito Federal, donde se prevé que se realice la manifestación más amplía del sexenio en contra de la violencia.

Felipe Calderón parece que no entendió, no ha oído, no le han pasado bien los reportes de mis declaraciones y de quienes encabezamos esto; está mal informado y parece que tampoco me oyó cuando lo visité en Los Pinos , manifestó el poeta al iniciar la caminata.

Esta marcha, aclaró, no es contra el gobierno, pero sí para que entienda que la estrategia no es la adecuada porque los que estamos sufriendo la guerra somos nosotros, nosotros estamos poniendo los muertos, además de que hay impunidad .

Sobre la movilización que detonó su convocatoria -tras sufrir el asesinato de su hijo a fines de marzo pasado junto a otras seis personas en manos de integrantes del Cártel del Pacífico Sur- y que tuvo ayer repercusiones en 16 estados, Distrito Federal, Alemania, España y Francia, comentó que el dolor hizo necesaria la movilización.

El dolor y el sufrimiento de esta nación es tan grande que ya rebasó cualquier ideología, cualquier posición; nos unimos en lo humano, nos unimos en la búsqueda de consuelo .

En tanto, las movilizaciones a las que se sumaron más de 100 Organizaciones No Gubernamentales, civiles, sociales, sindicatos, defensoras de los derechos humanos, migrantes e incluso Amnistía Internacional México, arrancaron de igual forma en la capital del país para continuar durante viernes, sábado y domingo.

El grupo impulsor de la denominada marcha nacional por la paz, con Sicilia al frente y el obispo progresista de Saltillo, Coahuila, monseñor Raúl Vera López, salió por la mañana del estado de Morelos con el objetivo de llegar a la capital del país rumbo al Zócalo capitalino el próximo domingo 8 de mayo.

UNIDOS POR LA TRAGEDIA

Además de las figuras emblemáticas mencionadas, vienen en el contingente de unas 1,000 personas, las madres de los niños fallecidos en el incendio de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, lideradas por Patricia Durarte y José Martínez. No se puede olvidar al activista mormón Julián Le Barón, quien se sumó al grupo de marchistas para continuar demandando seguridad luego de que varios de sus familiares fueron asesinados en Chihuahua por integrantes del crimen organizado, sin que se haya esclarecido el caso. El grupo que recorrió los 80 kilómetros por la carretera Cuernavaca-México, con respaldo de más de una veintena de autobuses y 150 vehículos automotores por si había cansancio en el contingente, hará una parada en Ciudad Universitaria, donde alumnos y profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) los hospedará para después seguir su paso por algunos puntos del sur de la ciudad.

El presidente Felipe Calderón, ayer por la noche, expresó a través de un comunicado su respeto a la marcha por la paz, la cual calificó como una vía fundamental para impulsar los cambios que el país requiere.

[email protected]

La noche antes del inicio del arranque de la marcha, el presidente Felipe Calderón difundió un mensaje especial para pedir "comprensión y apoyo" a la ciudadanía para la ofensiva militar antidrogas que lanzó a su llegada al cargo en diciembre de 2006 y que cuenta con unos 50.000 soldados.

"Hay quienes, de buena o mala fe, buscan detener la acción del gobierno", afirmó Calderón. "No es opción retirarse de la lucha, al contrario. Hay que redoblar el esfuerzo porque si dejamos de luchar ellos van a secuestrar, extorsionar y matar por todo el país".

Sicilia le replicó este jueves: "no podemos comprender que nada más entienda que los criminales están allá afuera. Si están allá afuera es porque las instituciones y el Estado están cooptados".

De acuerdo con la revista Proceso, en la que Sicilia es colaborador, el escritor y poeta lamentó la posición del Presidente de la República, de no cambiar la estrategia militar en la lucha contra el crimen organizado.

Le ganó lo político y no el hombre de fe , señaló Sicilia al iniciar la caravana que culminará el domingo 8 en el Zócalo de la ciudad de México.

Agregó que vio a Calderón como un gobernante desencajado y autoritario que no está escuchando a la sociedad , y agregó que después de los dos encuentros que sostuvo con el jefe del Ejecutivo, pensó que le había tocado el corazón, pero no fue así.

Hubiera querido escuchar un discurso de más empatía con la gente, más cerca del corazón, pero (Calderón) habló enojado y al parecer no ha entendido el mensaje de la ciudadanía. Esta marcha no es contra el gobierno, esta marcha es para que cambien las cosas en el país , apuntó el escritor.

apr/ Con información de AFP y Apro.