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Campeche en su laberinto económico

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Las emociones cambian la forma que vemos el mundo y cómo interpretamos las acciones de los demás. Paul Ekman
La presunción de inocencia no aplica en el desorden, de una agenda política que no tiene como prioridad lo económico, los piratas modernos en la capital campechana sobre todo y algunos otros en la otrora Isla de la fantasía, Ciudad del Carmen, replican las instrucciones de quienes atentan contra el presente.
No puede asignarse la palabra ignorancia, porque son décadas en la administración pública, de la mayoría de ellas y ellos, el movimiento de 1997 fue el inicio de acusaciones de fraude electoral, además de cuotas de poder político en sexenios priistas y hasta ayuntamientos panistas.
Hoy que está al frente del gobierno Layda Sansores, nos preocupa que los denominados martes de jaguar, al menos una vez al mes, no sirva para darle seguimiento al tema económico, la relación con petróleos mexicanos, y sobre todo el freno impuesto a de la llegada de las oficinas de la petrolera, al que en el pasado reciente era catalogado el municipio soporte de la economía del estado; Carmen.
Solo anuncios de Jorge Luis Lavalle que se caen por su propio peso, porque es humo; así como el relevo en la cartera de turismo Adda Solís desapareció del espectro, después de sustituir a un empresario hotelero también, Mauricio Arceo, en ese desgaste demencial de los cargos por encargo o recomendaciones familiares.
Un ejemplo claro es el vetusto hotel que da al malecón campechano, vendido por el propietario anterior, demandado por cierto por malos manejos financieros, sin rastro de su paradero, y meses después reabre sus puertas sin las cinco estrellas prometidas por el aún señalado por daño patrimonial a PEMEX y flamante funcionario del gobierno laydista, Lavalle Maury, relevo también sin resultados tangibles.
Ciudad del Carmen, donde está el asentamiento petrolero de las oficinas administrativas de la paraestatal, sufre en demasía por los trabajos realizados en 2024 y que ni siquiera se han permitido aceptar el factoraje para su cobro, de empresarios locales caídos en desgracia y dejados en el abandono.
El daño ecológico es mayúsculo, toda vez que, al estar en un área natural protegida, se ha venido permitiendo por décadas, aún contando con un puerto pesquero convertido en industrial por la necesidad de la extracción petrolera en la Sonda de Campeche, la renta e instalación de patios de maniobra, transformados en talleres de soldadura y operaciones, a lo largo de más de 17 kilómetros de costa hacia el Golfo de México de la Isla.
La fauna y la flora silvestre ha sido afectada severamente, nadie alza la voz ni hace ningún tipo de denuncia, la libertad de expresión está en entredicho, en un lugar que se presume es uno de los tres estados más seguros del país, pero por su número de habitantes, no por el bajo índice delincuencial.
Layda Sansores quizá intenta revertir los números rojos en materia económica, pero lejos de servir la representación de Campeche en la Ciudad de México, es un elefante blanco, cuya nómina les permite a los exfuncionarios de la Alcaldía Álvaro Obregón, cobro de sueldos y prestaciones sin dar resultados, y además su administración, al menos tener a un campechano en la nómina; todos de otros estados del país, ¿favores o componendas?
ENTRE LÍNEAS
El próximo capítulo de la historia de Nicolás Maduro y su esposa, será el 17 de marzo en la Corte de Nueva York, cuyos cargos han sido desestimados por ambos, lo cual pone en entredicho la sustracción de su país.

