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Opinión

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Violación de los derechos de propiedad

El resto del mundo avanza y en México parece no importarle a nadie que mientras no haya un íntegro Estado de Derecho, el país seguirá en el subdesarrollo.

No cabe duda de que uno de los elementos que permiten explicar por qué la economía del país no despega hacia un proceso sostenido de desarrollo económico es la ineficiente definición de los derechos de propiedad y la muy deficiente garantía y protección de éstos por parte del gobierno, el cual incumple con su razón principal de ser. Vivimos en un país en el cual violar las leyes y reglamentos y atentar en contra de los derechos de terceros es un deporte nacional. Un rápido repaso de unos ejemplos nos permite ver la gravedad del asunto, sobre todo porque ante la imposibilidad de que los ciudadanos puedan hacer algo al respecto, a nadie en el gobierno parece realmente importarle.

Un primer ejemplo es la tasa de impunidad con la cual se cometen los delitos del fuero común, que llega a ser de 97 por ciento. Todo esto, homicidio, robo, asalto, violación, fraude, etcétera, es una violación de los derechos privados de propiedad. Ministerios públicos ineficientes, corruptos y mal preparados como licenciados en Derecho se reflejan en que en muchas ocasiones no arman bien el caso para presentárselo a los jueces, por lo que no hay sustento para dictar una condena. Esto se agrava si además hay corrupción entre los jueces. El diagnóstico ahí está y no se hace nada al respecto, y mientras la sociedad vive asolada por una altísima tasa de delincuencia, con todos los costos que ello genera. Un segundo ejemplo es la persistencia de monopolios y prácticas monopólicas que atentan en contra de los derechos de propiedad de los consumidores, quienes ven limitada sino es que totalmente eliminada su libertad de elección, viéndose forzados a pagar precios muy por encima de lo que erogarían si los mercados fuesen competitivos. La CFC opera con un marco legal que le limita su lucha en contra de los monopolios. Se avanzó con un nuevo marco legal durante el anterior periodo ordinario de sesiones del Congreso con el dictamen aprobado en la Cámara de Diputados para ser bloqueado por la iniciativa que presentó el senador Beltrones. Mientras, los consumidores seguimos desprotegidos. ¿Por qué todavía no se aprueban la ley y el reglamento que permiten las acciones colectivas?

Un tercer ejemplo es la apropiación privada de la vía pública. Vendedores ambulantes, viene–viene y demás personajes de la fauna urbana son todos ejemplos de una violación de los derechos de propiedad y las autoridades municipales no sólo no las combaten, sino que las protegen y solapan con actos abiertos de corrupción. Un cuarto ejemplo es la corrupción burocrática. La posibilidad de administrar con discreción toda una serie de reglamentos, particularmente en cuanto a la expedición de licencias y permisos, se traduce en que los burócratas pueden, con impunidad, extorsionar a los individuos y a las empresas apropiándose, en una abierta violación de los derechos privados de propiedad, de una parte del ingreso o de la riqueza de aquellos que han sido extorsionados. La regulación no se hace más transparente y la corrupción sigue imperando.

Cuatro ejemplos que permiten explicar por qué México sigue cayendo en los diversos índices de competitividad internacional y porqué es un país relativamente menos libre. El resto del mundo avanza y aquí no parece importarle a nadie que mientras no se construya y respete un íntegro Estado de Derecho, México seguirá en el subdesarrollo.

ikatz@eleconomista.com.mx

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