Qué fácil resulta criticar, señalar, descalificar y menospreciar, sobre todo desde la comodidad de las redes sociales, haciendo eco a los eternos inconformes, quienes siempre se esconden detrás de supuestas teorías de conspiración.

Muchos críticos de la marcha #VibraMéxico primero dijeron que era una manifestación pro-Peña o pro gobierno y ahora afirman que fue un fracaso; en ambos casos se equivocaron.

Fui uno de los más de 20,000 mexicanos que salimos a la calle en la Ciudad de México (sin contar los que lo hicieron en todas las demás ciudades del país) y fue motivo de gran orgullo poder caminar entre tantos compatriotas de todas las edades que exigimos respeto primero al gobierno de México y después al de Donald Trump.

México merece que lo defendamos de amenazas internas y externas. Sin duda nuestros mayores desafíos siguen estando adentro, por eso la primera exigencia de esta marcha ha sido al gobierno de la República, un llamado enérgico a combatir la corrupción y la impunidad para que eso nos permita, entre muchas otras cosas, estar en mejor posición para negociar frente al mundo y exigir respeto al gobierno de Trump.

Lo dije una y otra vez y fue un sentimiento compartido entre muchos asistentes. Fuimos por México, no por ningún partido político y mucho menos por el gobierno. Somos muchos los que vibramos no sólo un día, sino todo el año en contra de la corrupción y la impunidad, de la pobreza y la injusticia, de la exclusión y la violencia, dedicando nuestro trabajo y energía de todos los días a mejorar este país desde distintas trincheras.

Por eso no acepto que tanta gente que sólo se queja y critica desacredite no sólo una marcha sino el esfuerzo de millones de mexicanos que, cada día, todos los días, luchamos para que este país sea más libre, más justo, más solidario y más próspero a pesar del gobierno.

Es verdad que una marcha no cambia la realidad de un país, pero sí se convierte en una gran oportunidad para salir a la calle y volver a mirarnos a los ojos, para reconectar unos con otros y darnos cuenta de que, aunque no nos conozcamos, nos seguimos necesitando para hacer frente a tan grandes amenazas y desafíos.

No desaprovechemos ninguna oportunidad.

Hoy el reto es ir más allá de una marcha para decir a quienes no fueron que sólo unidos podremos salir adelante, pues lo que nos une es y será más fuerte que todo aquello que nos divide.

Twitter: @armando_regil